“Me lleve un cuerpo que no era de mi hermano”: familia de Cristian, enfermero levantado por policías en Toluca

El 27 de agosto del 2020 a Rosalba Trinidad Francisco le entregaron un ataúd con los restos de su hermano, Cristian Marcelino Trinidad Francisco. Sin embargo, después de un año, ella pidió a las autoridades una exhumación del cuerpo que le dieron, pues existe la posibilidad de que no sea su hermano. 

Cristian trabajaba como enfermero del Hospital “Mónica Pretelini”, en Toluca, cuando lo desaparecieron el 17 de julio del año pasado. A su cuerpo sin vida lo encontraron un mes después en el Semefo de Tlalnepantla. Lo único que supo su familia es que una patrulla del municipio de Toluca lo “levantó” en la colonia Nueva Oxtotitlán, después de que vecinos de la zona lo golpearon. Cristian nunca fue ingresado a los separos.

El día que yo fui a la Fiscalía les dije que ese cuerpo no era el de mi hermano, y ellos me dijeron que o me lo llevaba o ese cuerpo se iba a la fosa común. No me dejaron ni tocarlo y de hecho el ataúd venía sellado y si yo lo habría me cobraban una multa de 65 mil pesos”. 

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Exhumación del cuerpo no llega

Ante la duda de que el cuerpo que recibió Rosalba no sea el de Cristian, pidió una exhumación que le han negado las autoridades.

Se pidió hacer la exhumación del cuerpo porque también había datos que no coincidían con el cuerpo de mi hermano, entonces yo pedí a la Cámara de Diputados que se hiciera una exhumación y me dijeron que se iba a dar en cierto tiempo, sin embargo siempre me dicen que la contingencia”. 

Rosalba señala que aún cuando hubo una prueba de ADN de por medio y le entregaron unos anillos que su hermano portaba el día que lo desaparecieron, piensa que hubo manipulación de pruebas.

Eso para mí son cosas que se mueven. La prueba de ADN salió positiva, pero vuelvo a lo mismo. Yo soy personal de enfermería entonces para mí una prueba de ADN no me dice nada”. 

A estas irregularidades se suma el acta de defunción que dice que el cuerpo es el de una persona de 35 años, pero Cristian tenía 21 años de edad cuando lo encontraron sin vida. 

Amenazas de muerte

El dolor, la incertidumbre y el miedo han estado presentes durante todo este año porque Rosalba ha sido víctima de amenazas: todos los días recibe llamadas en las que hombres le piden que le pare a todo lo que esta haciendo, como buscar a las autoridades, seguir difundiendo el caso de su hermano y no bajar la cédula de búsqueda.

Saliendo del trabajo me han llegado a intimidar y he recibido muchas llamadas donde me dicen: ‘te vamos a pasar a la persona que tanto quieres, pero deja de molestar’. O sea, me han hecho entender como si él estuviera vivo”. 

Detalla que su número de celular fue filtrado por “alguien” de ahí que han sido constantes las llamadas.

“Yo no sé quién esté realizando llamadas, hasta donde sé nadie tenía mi numero telefónico y ahora resulta que me hablan, me dicen que deje todo y me cuelgan, o me dicen que si quiero ver a la persona que tiene un año que tanto estoy buscando que está en Estados Unidos”.

Autoridades omisas

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) y la propia Legislatura mexiquense le han dado la espalda a Rosalba, sin embargo ella sostiene que no se quedará callada y seguirá pidiendo justicia.

 

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Ya hasta se molestan, incluso se atreven a decirme que Cristian ya tiene un año que apareció y que hay personas a las cuales darles mejor la atención”. 

Policías libres

Como sucede en muchos casos en el Estado de México, a las piezas claves de una investigación las dejan libres, tal es el caso de los policías municipales de Toluca que “levantaron” al joven enfermero y que hoy siguen trabajando como si nada hubiera pasado.

Ellos dieron información toda a su conveniencia, y que uno de los comandantes dijo que no tenían nada que ver y que por lo tanto ellos se deslindaban de todo tipo de problema, aun cuando solicité que se les abriera un proceso”. 

El grito de justicia sigue

Para Rosalba la justicia aún no llega, por lo que seguirá tocando puertas, difundiendo el caso por redes sociales, incluso hará movilizaciones, si es necesario, con tal de que el cuerpo que enterró y que hasta hoy lleva la cruz con el nombre de Cristian Marcelino Trinidad Francisco, sea exhumado para saber si es su hermano. Solo así podrá obtener el descanso que necesita su corazón.

“Por parte de la familia seguimos buscando justicia, así como hemos difundido día con día, así como lo exijo, así como lo aclamo. No voy a descansar hasta que se haga justicia y caiga la persona que tenga que caer, no voy a parar aún con amenazas. no voy a parar aunque me quiten la vida y me terminen matando no voy a parar”. 

 

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