En medio de un clima político marcado por las presuntas diferencias internas tanto en Morena como en sus partidos aliados, el Partido del Trabajo (PT) inauguró su nueva sede estatal en la ciudad de Toluca. Este evento sirvió como escenario para que los principales liderazgos petistas de la entidad abordaran las fricciones que atraviesa la coalición de la Cuarta Transformación (4T) en el Estado de México, buscando minimizar las fracturas públicas y calificándolas como simples ejercicios de reacomodo.
La flamante instalación, bautizada como la “Casa del Pueblo”, representa un hito de infraestructura para la organización, ya que por primera vez el PT cuenta con un edificio propio, el cual cuenta con cuatro niveles en la entidad y que fue equipado específicamente para atender a simpatizantes y militantes.
Durante el acto de apertura, el comisionado político del PT, Reginaldo Sandoval, destacó que este recinto fungirá como el Comité Directivo Estatal oficial y será un espacio abierto a la ciudadanía para brindar atención, fortalecer la organización y dar capacitación.
Este logro acompaña un crecimiento territorial significativo; el partido reporta un incremento del 200 por ciento en su base, alcanzando cerca de 138 mil afiliados distribuidos en los 125 municipios mexiquenses. Con esto, el Estado de México se coloca como la entidad con mayor número de militantes petistas en todo el país.
Los conflictos ensombrecen el festejo
Sin embargo, el ambiente de celebración se vio ensombrecido por los evidentes conflictos entre las distintas corrientes políticas que integran la 4T. Sandoval fue claro al señalar que las tensiones que se viven actualmente dentro de Morena en el Estado de México deben resolverse de manera interna.
Al abordar directamente los recientes posicionamientos del senador Higinio Martínez y la confrontación entre el grupo en el gobierno y la corriente “Mexiquenses de Corazón”, el diputado federal afirmó que se trata de una lucha que hoy se libra dentro de Morena. Aunque calificó las posturas del senador como respetables, advirtió que los intereses de ningún grupo deben imponerse por encima del proyecto político o del Estado de México.
Por su parte, el diputado Fernando Vilchis intentó suavizar la narrativa de ruptura. Aseguró que, a pesar de las evidentes diferencias internas, los partidos que integran la 4T mantienen firme el diálogo y la unidad como la vía para fortalecerse rumbo a los próximos procesos electorales.
Al referirse al caso de Higinio Martínez, Vilchis expresó respeto por su trayectoria, pero puntualizó que se trata de un exmilitante de otro partido y que sus decisiones son de carácter estrictamente personal. Para Vilchis, en una coalición no siempre hay opiniones uniformes, pero destacó que se ha privilegiado el entendimiento y descartó cualquier ruptura, argumentando que ninguno de los integrantes ha abandonado el movimiento.
Las fricciones, no obstante, no son exclusivas de Morena; el propio Partido del Trabajo enfrenta sus propios retos de unidad. Reginaldo Sandoval explicó su separación política del grupo liderado por el diputado Oscar González Yáñez, justificando que en la historia de la izquierda siempre han existido los «asegunes» y que, aunque el PT ha sido inclusivo, existen figuras que se resisten a la institucionalidad.
Curiosamente, el comisionado político también dirigió un mensaje crítico hacia el propio Fernando Vilchis. Sandoval reconoció que Vilchis es un militante que le ha sumado un importante capital político al PT, pero señaló que aún se rehúsa a integrarse bajo las reglas del proyecto porque persigue intereses propios.
A pesar de estos señalamientos cruzados, Vilchis desestimó que la falta de presencia de grupos como el de Oscar González signifique un quiebre interno. «Hay un ejercicio de acomodo, pero el partido sigue avanzando«, sostuvo el diputado, quien también minimizó las expresiones anticipadas sobre el reparto de candidaturas, recordando que estas se definirán mediante encuestas para medir el potencial real de los aspirantes.
Al 200 por ciento con la gente
Para concluir el encuentro, los líderes reafirmaron la necesidad de consolidar su maquinaria electoral. Mientras Vilchis destacó su trabajo territorial asegurando haber «recorrido más lugares que muchos compañeros, tocando puertas y escuchando a la ciudadanía» , Sandoval dejó en claro que el reto principal es cerrar filas y preservar la continuidad de la Cuarta Transformación en la entidad.
Con la ambiciosa meta de afiliar al 3 por ciento del listado nominal rumbo a 2027 y pasar de 300 a 4 mil comités de base, el PT ratificó su postura de respaldo total, prometiendo un apoyo “al cien por ciento” a la gobernadora y a la presidenta de la República, y “al doscientos por ciento con la gente”.
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