México es una de las 20 naciones que contribuyen en mayor medida al cambio climático y es una de las cinco con mayor tasa de deforestación del mundo, indicaron las profesoras e investigadoras de la Universidad Autónoma del Estado de México, Mercedes Portilla Luja, Flor de María Gómez Ordoñez y Ana Aurora Maldonado Reyes, quienes refirieron que sólo entre 1993 y 2000 se registró una pérdida de 54 mil 306 kilómetros cuadrados de superficie arbórea, equivalente al territorio del Estado de Campeche.
Al referirse a la necesidad de modificar las políticas actuales y privilegiar el trabajo con las comunidades que habitan en los bosques, para así promover el cuidado de las zonas de conservación, las universitarias sostuvieron que de acuerdo con la ONU, los países ricos en cubierta forestal de América del Sur que sigan dependiendo de los recursos naturales, continuarán perdiendo bosques a manos de la agricultura industrial a gran escala y la ganadería.
Mercedes Portilla Luja, Flor de María Gómez Ordoñez y Ana Aurora Maldonado Reyes señalaron que los bosques son indicadores muy precisos del cambio climático y sumamente susceptibles a los daños que el ser humano les puede hacer; son ecosistemas que regulan el clima, pero también proveen de múltiples servicios, como agua y protegen al suelo de la erosión.
La tala inmoderada, afirmaron, aún es el principal riesgo que enfrentan estos ecosistemas; “destruirlos puede llevar sólo un día, pero intentar recuperarlos puede ser una tarea de años”.


Síguenos