A una semana del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, México ha recibido 4 mil 094 migrantes deportados desde EE.UU; mientras el gobierno mexicano pide calma y diálogo, algunos repatriados han denunciado malos tratos, incomunicación y uso de esposas durante su detención y traslado.
Las denuncias
- Migrantes ecuatorianos y colombianos han denunciado que fueron deportados esposados y en condiciones inhumanas, comparándose con criminales.
- Brasil y Colombia han exigido explicaciones a EE.UU., y el presidente colombiano Gustavo Petro mostró imágenes de sus connacionales repatriados sin esposas.
- México ha recibido quejas similares: Sheinbaum confirmó que dos personas deportadas, un mexicano y una guatemalteca, denunciaron violaciones a sus derechos humanos.

La postura de México
- Sheinbaum pidió «cabeza fría» y mantener el diálogo con Washington.
- Insiste en que no hay un aumento significativo en las deportaciones con Trump.
- Se han interpuesto quejas formales ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE.UU. por los casos de abuso.
- El gobierno mantiene el programa “México te abraza”, que brinda transporte, asistencia médica y acceso a programas estatales para los repatriados.
El contexto
- Trump ha iniciado la mayor operación de deportación en la historia de EE.UU., con vuelos militares repletos de migrantes esposados.
- Su gobierno ha impulsado una narrativa criminalizante, asegurando que los deportados son una amenaza para la seguridad nacional.
- Colombia y Brasil han tomado medidas para garantizar que sus ciudadanos sean repatriados en mejores condiciones.

Lo que sigue
México seguirá monitoreando y documentando las condiciones en las que son deportados los connacionales, mientras Trump intensifica su política migratoria. La cancillería ha reiterado su compromiso con la defensa de los derechos humanos y ha advertido que tomará medidas en caso de abusos sistemáticos.


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