A más un integrante de la clase política y empresarial mexiquense se le han inflamado las amígdalas y sudan las manos con la reciente detención y encarcelamiento de Javier Lazcano Vargas, secretario de Infraestructura en el gobierno de Oaxaca. No son pocos los locales que facturaron millones de pesos con el dedo chiquito de Alejandro Murat. El caso podría develar una ampliar red de negocios ilegales con personajes bien conocidos a la cabeza.
*
La lista de mexiquenses embarrados en los enjuagues de Javier Lazcano Jr. es larga. Muchos encontraron en Oaxaca la oportunidad de hacer negocios al estilo Atlacomulco. Si la 4T hala la hebra, hasta acá habrá damnificados.
*
Hijo de tigre… pintito. El preso Lazcano Vargas es hijo de Pedro Silvino Xavier Lazcano Díaz, operador financiero por antonomasia, primero de Arturo Montiel, después de Enrique Peña. Para darse una idea, Lazcano padre fue sujeto a proceso al comprobarse que en su paso por la Exportadora de Sal gastó un millón de pesos de dinero público para agasajar con una comida al entonces secretario de Economía, Idelfonso Guajardo. Hoy, formar parte de la clase política priista del Edomex es un desprestigio.
*
Todo apunta a que Aglaed Salgado fue quien alertó a Raymundo que sería detenido. No solo eso, participó en el diseño y operación de la fuga. Como exfuncionaria de la Fiscalía, usó todos sus contactos para obtener información sobre el operativo de captura y así pudo ayudar a su jefe a evitarlo. Sí, la jefa de la policía ayudando a huir a un presunto delincuente. Así de mal estamos en la capital del estado.
*
El fiscal General de Justicia del Estado de México, José Luis Cervantes, tendrá que presentar su renuncia si no atrapa pronto al fugado alcalde de Toluca. Por dignidad y vergüenza. Su credibilidad quedó destrozada y solo podrá repararla reivindicándose y dando resultados. Si no, es insostenible. Es autónomo, no independiente ni insular.


Síguenos