Siete de cada diez mexiquenses no confían en nadie

El dato revela un fenómeno que trasciende a la política y las instituciones: la desconfianza comienza a consolidarse como un rasgo cultural de la sociedad mexiquense
junio 22, 2026

La democracia necesita elecciones, partidos e instituciones.

Pero antes de todo eso necesita algo más básico: confianza.

Confianza en las reglas, en las autoridades, en los vecinos, en las organizaciones sociales y en las personas con las que se comparte la vida cotidiana.

Por eso uno de los hallazgos más inquietantes del estudio La participación ciudadana durante los comicios para gubernatura en el Estado de México en el periodo 2011-2023, elaborado por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) y El Colegio Mexiquense, no se encuentra necesariamente en sus apartados sobre elecciones o participación política.

Se encuentra en la manera en que los propios mexiquenses perciben a los demás.

De acuerdo con la investigación, siete de cada diez habitantes del Estado de México manifiestan desconfianza hacia otras personas.

La cifra coloca sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá de la política electoral: ¿qué ocurre cuando la desconfianza deja de ser una excepción y comienza a convertirse en una forma habitual de relacionarse con los demás?

Más allá de la política

La desconfianza hacia gobiernos, partidos políticos o autoridades suele formar parte del debate público.

Sin embargo, el estudio apunta hacia un fenómeno más profundo.

La pérdida de confianza ya no parece concentrarse únicamente en las instituciones. También alcanza a las relaciones sociales cotidianas.

Se trata de un indicador relevante porque la confianza interpersonal constituye uno de los principales componentes del llamado capital social, es decir, el conjunto de vínculos que permiten a una comunidad cooperar, organizarse y actuar colectivamente.

Cuando esos vínculos se debilitan, también se deteriora la capacidad de una sociedad para construir acuerdos, resolver problemas comunes y participar en la vida pública.

Desconfianza en las instituciones
La pérdida de confianza ya no parece concentrarse únicamente en las instituciones sino también hacia otras personas / Foto: Archivo AD Noticias

Una fractura silenciosa

Los investigadores advierten que la confianza social tiene una relación directa con la participación ciudadana.

Las sociedades donde las personas confían unas en otras suelen registrar mayores niveles de organización comunitaria, cooperación vecinal, participación cívica e involucramiento en asuntos públicos.

Por el contrario, cuando predomina la desconfianza, aumenta el aislamiento social y disminuye la disposición a colaborar con otros.

La consecuencia no siempre es visible.

No aparece en los resultados electorales ni en los debates partidistas.

Pero termina reflejándose en comunidades menos cohesionadas, organizaciones civiles más débiles y ciudadanos cada vez más alejados de los asuntos colectivos.

El origen del desencanto

El estudio no atribuye esta situación a una sola causa.

Sin embargo, la persistente desconfianza hacia instituciones públicas, partidos políticos y gobiernos parece formar parte de un fenómeno más amplio que ha acompañado durante años a la sociedad mexiquense.

La percepción de corrupción, inseguridad, impunidad y baja eficacia gubernamental termina impactando también en la manera en que las personas observan su entorno social.

Cuando las instituciones pierden credibilidad, la desconfianza suele extenderse hacia otros espacios de la vida colectiva.

El desafío democrático se encuentra en desarrollar la confianza de las personas hacia procesos, instituciones y ciudadanos / Foto: Archivo AD Noticias

El reto de la democracia

A menos de un año de las elecciones de 2027, buena parte de la discusión pública se concentrará en candidatos, campañas y partidos.

Sin embargo, el estudio sugiere que el principal desafío democrático podría encontrarse en otro lugar.

Una sociedad donde siete de cada diez personas desconfían de los demás enfrenta dificultades para construir ciudadanía, fortalecer organizaciones sociales y sostener mecanismos de participación colectiva.

Porque la democracia no se agota en las urnas.

También depende de la capacidad de las personas para confiar unas en otras.

Y los datos sugieren que ese capital comienza a escasear en el Estado de México.

Claves AD

▪ Siete de cada diez mexiquenses manifiestan desconfianza hacia otras personas.

▪ La desconfianza social afecta la cooperación comunitaria y la participación ciudadana.

▪ El fenómeno trasciende a partidos, gobiernos e instituciones.

▪ La confianza interpersonal es uno de los principales componentes del capital social.

▪ El estudio identifica una relación entre confianza social y calidad democrática.

▪ Los investigadores advierten que la erosión de la confianza puede debilitar la vida pública y la organización comunitaria.

Cuadro técnico

Estudio: La participación ciudadana durante los comicios para gubernatura en el Estado de México en el periodo 2011-2023.

Instituciones participantes: Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) y El Colegio Mexiquense.

Cobertura: 125 municipios del Estado de México.

Muestra: 666 entrevistas.

Aplicación: 78.38% presencial y 21.62% virtual.

Población objetivo: Personas de 31 años y más residentes en la entidad.

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Janeth Rubi

Janeth Rubi

Profesional en Lengua y Literatura Hispánicas, egresada de la UAEMéx, especialidad en redacción y difusión cultural, con interés en la Literatura.

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