Sin más, anunció su retiro de los escenarios. Arturo Meza, se dijo cansado y viejo, como para dedicarse, el resto de sus días, a escribir y novelar historias chamánicas, existenciales, superiores a la realidad. Así, el artista independiente por antonomasia dijo a los cuatro vientos, a dos mil 600 metros sobre el nivel del mar, en el altiplano mexiquense, en el Valle de Toluca, que se retiraba de los escenarios, porque a sus 62 años la vida es mucho más cansada.
A pregunta expresa: ¿Te gustó el concierto del viernes por la noche de Arturo Meza, en el Teatro Metepec del “Pueblo Mágico”? Afirmo con mirada cansina que llegó el momento, llegó la temporada, el retiro, la decencia. Sin colgar los “huaraches” aún, Arturo Meza sigue dictando sus últimas homilías, a ese bello público de la otrora zona lacustre del Valle de Toluca, que le dio cobijo. Vino, respetuosamente, a decirles al oído, cantarles en la nuca, las sabias palabras del creador, como la antesala de la memoria y el olvido.
Tanta honestidad, tanta netez, hace daño, al grado de no creerle a Arturo Meza que se va de los escenarios, pero le crees una vez que no canta más de 90 minutos, cuando antes lo querías bajar después de las tres horas de concierto. El maestro llegó tarde a la cita con sus “amores” metepequenses y no salió al final del recital para decirles: “Si por algo no te vuelvo a ver: ‘Feliz Muerte’”.
Si usted querido lector, no ha escuchado la poesía musicalizada con reminiscencias jazzísticas, progresivas y roqueras, pero sobretodo viperinas, experimentales, con letras muy rupestres, con alma de poeta y el azote propio del indigenismo y chamanismo ancestral mesoamericano, luego entonces, puede dedicarle un semestre a escuchar algo con conciencia social de altos vuelos, con una guitarra de cuerda sexta, olor a dolor y olvido, como de añoranza, deseo y vida.
¡Muchas gracias Meza! ¡Por si no te vuelvo a ver… ya quedamos!
¡Muchas gracias Meza… por si no te vuelvo a ver!
Sin más, anunció su retiro de los escenarios. Arturo Meza, se dijo cansado y viejo, como para dedicarse, el resto de sus días, a escribir y novelar historias chamánicas, existenciales, superiores a la realidad. Así, el artista independiente por antonomasia dijo a los cuatro vientos, a dos mil 600 metros sobre el nivel del mar, en el altiplano mexiquense, en el Valle de Toluca, que se retiraba de los escenarios, porque a sus 62 años la vida es mucho más cansada. A pregunta expresa: ¿Te gustó el concierto del viernes por la noche de Arturo Meza, en el Teatro Metepec


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