Margarita Zavala Gómez del Campo regresó al escenario político y mediático, durante las últimas semanas hemos recibido noticias sobre su intención de buscar una candidatura a una diputación federal por el Partido Acción Nacional (PAN) en el 2015 y sobre todo de sus acertados y sensibles comentarios acerca de las niñas y niños migrantes no acompañados que cruzan la frontera de México hacia Estados Unidos de Norteamérica.
Recordemos que como Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) -durante el sexenio anterior- Margarita Zavala trabajó muy de cerca el tema de protección a niñas y niños migrantes no acompañados; en diversas ocasiones subrayó la necesidad de tener una mayor coordinación entre las distintas instancias nacionales e internacionales e impulsó una convocatoria para crear y fortalecer la coordinación interinstitucional para salvaguardar la integridad y la protección de los derechos humanos de las niñas y niños migrantes.
Zavala atendió este delicado fenómeno social en coordinación con Michelle Obama, ambas fomentaron programas preventivos en las comunidades expulsoras y exigieron trato humanitario a las niñas y niños migrantes. En este sentido, vale la pena reconocer el trabajo realizado por Margarita Zavala al frente del DIF y como Primera Dama de México.
Las niñas y los niños migrantes que viajan solos lo hacen tratando de reunirse con sus padres, en busca del sueño del americano y sobre todo tratando de sobrevivir, huyendo de la pobreza y de la violencia en sus países de origen.
Si para un adulto es difícil cruzar ilegalmente la frontera, no me imagino lo cruel y difícil que debe resultar para los menores cruzar México y llegar al país vecino del norte; así como la angustia y el miedo que deben de sentir durante su viaje, en donde se exponen a múltiples peligros, entre ellos, las redes de crimen organizado.
El flujo récord de niños migrantes que cruzan la frontera estadounidense ha encendido los focos rojos no solo de la Casa Blanca, sino de la propia ONU que ha solicitado que los menores migrantes sean considerados refugiados.
Las autoridades norteamericanas han informado que el flujo de niños migrantes que viajan solos se triplicó desde el año pasado y que durante el primer semestre de este año, se han detenido a más de 52 mil menores migrantes, procedentes principalmente de Honduras, Guatemala y El Salvador.
Recientemente el Presidente Barack Obama solicitó al Congreso tres mil 700 millones de dólares de fondos especiales para hacer frente a la crisis de niños migrantes, para costear los gastos de los centros de procesamiento, financiar el aumento de jueces de inmigración, funcionarios de asilo y agentes fronterizos, los refugios, los tribunales y las agencias de servicio social. Hasta el momento no cuenta con el apoyo de la oposición republicana.
Afortunadamente la Cruz Roja, diversas organizaciones de la sociedad civil –como Save the Children- y la Conferencia de Obispos Católicos se encuentran también brindando ayuda a los menores recién llegados al territorio estadounidense.
El tema de las niñas y niños migrantes que viajan solos representa una crisis política y humanitaria no solo para Estados Unidos de Norteamérica, sino para México y los países de Centroamérica, crisis que no se resolverá solo con agilizar las deportaciones de los menores a sus países.
Espero sus comentarios.
Correo electrónico: [email protected]
Twitter: @MichelQuiroz


Síguenos