Nulidad pedagógica

“Papá mi globo lo agarró otro niño, la maestra revolvió todos; cuando nos dijeron que saliéramos al patio para soltarlos, el mío lo agarró otro compañerito,  se lo quise quitar pero no pude, la maestra no le dijo nada, empezamos a pelear y me pegó porque él está más grande…”, le decía Juan a su papá en la salida de clases del jueves  treinta de enero, él cursa el primer grado de primaria en la ciudad de Toluca, la reacción fue buscar a la maestra para reclamarle, ya no la encontraron, era más de la una y cuarto, ya se había retirado de la escuela.

 

Esto ocurrió en la celebración del “día escolar de la no violencia y la paz” ordenada por el director general de educación básica, como lo subraya el subdirector regional de Toluca, en su oficio 238/2014, de fecha 23 de enero del mismo año, señalando que las actividades señaladas para las escuelas de preescolar, primaria y secundarias, son en el marco de las “conmemoraciones nacionales e internacionales alineadas con el programa de valores por una convivencia escolar armónica”.

 

Ahora según ellos, los espacios educativos se convierten “en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión…”, para dicho objetivo el lunes veintisiete iniciaron con la divulgación de la frase “conviviendo en armonía, construimos la paz”, fieles al conductismo esta se repetiría en toda la semana en los salones de clases, con una novedosa “cadena de favores”, solicitando realizar al menos tres en personas, a quienes se pediría replicar la actividad; se ordenó portar un moño blanco “en el pecho a la altura del corazón” y el citado día treinta portar vestimenta blanca, reunir de “cinco a diez globos blancos de helio por grupo…(y) se suelten en punto de las 12:00 pm. Para los turnos matutinos y a las 16:00 horas para los turnos vespertinos”.

 

En la escuela de Juan, se pidió un globo por alumno, con un costo promedio de doce pesos por globo, si en su escuela asisten más de mil estudiantes, se soltaron más de doce mil pesos al aire, más un moño de costo mínimo de cinco pesos y la compra de la vestimenta blanca, generó gastos innecesarios y complicó la economía de los padres de familia en la cuesta de enero.

 

Al parecer en cuatro días no se logró ni la convivencia armónica y mucho menos la paz, que este martes tendrá reclamos, por el mandato unilateral carente de idea pedagógica, desvirtuadora de un programa de valores y con la necesidad de lectura de una obra de didáctica general de cualquier autor, urgente en quienes implementaron la ilógica iniciativa.