Otro proyecto mal planeado de Eruviel Ávila

Con un incremento de 4 mil millones de pesos al precio original, además de un retraso de más de tres años, la autopista Siervo de la Nación, en Ecatepec, es un proyecto más impulsado por el exgobernador Eruviel Ávila Villegas que no ha sido concluido.  Según una investigación publicada en Animal Político, esta carretera ha presentado diversos obstáculos aún cuando se pagaron 15 millones de pesos por un estudio de factibilidad técnica y se contó con el visto bueno de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Entre los obstáculos, señala la investigación, se encuentran los ductos de Pemex y de
marzo 13, 2019

Con un incremento de 4 mil millones de pesos al precio original, además de un retraso de más de tres años, la autopista Siervo de la Nación, en Ecatepec, es un proyecto más impulsado por el exgobernador Eruviel Ávila Villegas que no ha sido concluido. 

Según una investigación publicada en Animal Político, esta carretera ha presentado diversos obstáculos aún cuando se pagaron 15 millones de pesos por un estudio de factibilidad técnica y se contó con el visto bueno de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Entre los obstáculos, señala la investigación, se encuentran los ductos de Pemex y de gas en la zona por donde pasa la pista, así como colectores de agua potable, asentamientos humanos irregulares y vías del tren previamente a la empresa Ferrovalle. 

La empresa portuguesa Mota Engil, ganadora de la concesión de la autopista señaló que ante los obstáculos las obras se incrementarían de 4 mil 200 millones de pesos a 8 mil 600 millones, modificación que aceptó el gobierno de Eruviel.

Con el fin de recuperar los costos, la concesionaria aumentó las cuotas de peaje que cobrará a los automovilistas y solicitó la ampliación del plazo para explotar la autopista de 27 a 46 años.

Estaba previsto que la obra se concluyera en 2015, pero imprevistos como asentamientos humanos en el tramo inicial impidió avanzar; además, se encontraron gasoductos de las empresas Gas Natural Fenosa y Mexigas, los cuales, fueron detectados seis meses después de que arrancó la construcción de la autopista. 

También se hallaron instalaciones hidráulicas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), instancia que hizo algunas restricciones; la empresa Ferrovalle también reclamó que un tramo de la carretera invadía las vías del ferrocarril que les fueron concesionadas.

Animal Político buscó a las partes involucradas para hablar de la situación pero, dicen, Eruviel Ávila señaló que no tenía elementos para comentar; la Secretaría de Comunicaciones federal tampoco dio respuesta; representantes del gobierno de Alfredo del Mazo mencionó que “la complejidad se originó debido a que no se contaba con un inventario actualizado sobre la ubicación exacta de cada uno de los ductos que interfieren o se encuentran dentro del derecho de vía”.

Respecto a al incremento de las cuotas de peaje, será de 19 por ciento en términos reales, según los datos de transparencia que recabó Animal Político, lo que implicaría un aumento del 40 a 50 peros por usar todo el tramo de la autopista, además, se implementará un sistema de tarifa dinámica, que permitirá cobrar cuotas más elevadas a los automovilistas en función de las horas pico de tráfico. 

En total, señala la investigación “según el Plan Económico y Financiero del proyecto, la constructora proyecta gastos por mantenimiento de la autopista, personal, y otros servicios, de 3 mil 907 millones de pesos. Mientras que, hasta 2059, prevé ingresos por 52 mil 710 millones de pesos, por las cuotas que cobrará a los automovilistas. Es decir, los ingresos que la constructora proyecta obtener son seis veces superiores a los 8 mil millones que invertirá en una obra que, primero estaba previsto entregar a finales de 2015, luego el 27 de febrero de 2017, y que ahora las autoridades mexiquenses programan para el próximo 30 de junio de 2019”. 

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