“Pame tenía una vida por delante y quiero justicia”, mamá de víctima de feminicidio

Por: Jeanette Estrada

El 9 de octubre se cumple 1 año 5 meses del feminicidio de Maicha Pamela y su madre señala que el asesinato continúa impune. Además, denuncia que el proceso de investigación ha sido lento y presenta negligencias.

 

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A Pamela González la asesinaron al interior de su casa, ubicada en el municipio de Temoaya, Estado de México. La adolescente indígena apenas había cumplido 16 años y tenía un pequeño puesto de dulces para ayudar con los gastos en el hogar.

Elocadia Matilde Bermúdez, madre de Pamela, explica en entrevista que “el proceso de investigación, hasta la fecha, ha sido lento” y que las autoridades no prestan la debida atención al caso porque es de bajos recursos: “la justicia tendría que ser justa por igual no importando si eres pobre”, señala.

El 9 de mayo del 2020, Pame se encontraba sola, su madre había salido al trabajo junto con el hermano de la adolescente. Esta situación fue aprovechada por los agresores para vulnerar su integridad.

Pamela fue golpeada, sometida y sumergida viva en un tambo de agua sobre el que colocaron un lavadero y tabiques para que no pudiera salir. Hasta el momento, ni la Fiscalía ni la madre tienen sospechas de quién o quiénes son los responsables del feminicidio.

El crimen se cometió durante la pandemia, cuando las autoridades declararon confinamiento obligatorio debido a la propagación del covid-19. Pamela fue asesinada en su casa, contrario a la creencia de que el hogar era el espacio más seguro.

El caso de Pame fue en plena pandemia, el gobierno federal decía que estando dentro de tu casa íbamos a estar más seguras, pero para Pame no fue así porque ella fue asesinada dentro de su casa. Se metieron a lastimarla, ella fue maniatada, ahogada en un tambo de agua […]. No sé con qué fin lo hicieron”, narra la señora Leo, como le dicen de cariño.

No hay avances en la investigación

Aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ha explicado a la señora Eleocadia que las investigaciones continúan, hasta el momento no hay avances: “yo soy la que tengo que estar hablando a cada rato; consultando cómo van con el caso de Pame o [si] vamos a tener reunión para ver los avances de la carpeta. Yo soy la que ando hable y hable”.

Eleocadia ha colaborado con las autoridades: “le ha echado muchas ganas porque es quien más conocía a su hija”, pero el trabajo de las autoridades ha sido lento, explica.

Además, señala que ha habido negligencias en las investigaciones. Cuando fue el feminicidio de su hija, casi todo estaba en su lugar, no había evidencias de robo; pero una gorra y 2 latas de cerveza se encontraron en la casa, la gorra no pertenecía a ningún miembro de la familia. Sin embargo, las autoridades no saben dónde están los objetos a los que “se les podría realizar una prueba de ADN”, comenta Elocadia.

 

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Después del feminicidio, la madre de Pamela entró en un proceso de depresión y mucha tristeza por el asesinato de su hija. No volvió a entrar a su casa en 2 meses, pero recuerda bien la gorra y las cervezas.

Yo le eché muchas ganas, no me quedé con los brazos cruzados, después de todas las pruebas que se encontraron en la casa. Yo pregunto por esas pruebas: ¿y la gorra que se encontró? Los tipos dejaron una gorra en el lugar, dejaron dos latas de cerveza y no encuentran [las autoridades] ninguna prueba de ADN, ni nada”.

Negligencias en investigaciones del Edomex

De acuerdo con la investigación Juicio a la Justicia de Amnistía Internacional, las investigaciones de feminicidios en el Estado de México por parte de las autoridades son deficientes y no se apegan a los marcos internacionales.

El documento de la asociación internacional recopila testimonios de familias, casos de investigación y entrevistas con personal de la Fiscalía mexiquense para evidenciar la crisis de justicia que enfrenta el Edomex.

En la investigación de los casos de feminicidio hay dos argumentos reiterativos por parte de las familias víctimas: que se pierden pruebas y que no hay avance en las investigaciones.

 

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De acuerdo con los protocolos internacionales, la investigación debe ser “propositiva para identificar o producir los medios de convicción y evitar que se pierdan elementos probatorios por el paso del tiempo, o se demore el esclarecimiento de la verdad, la consecuencia de justicia o las reparaciones”.

Sin embargo, Amnistía Internacional explica que la pérdida de evidencias en las investigaciones de feminicidios en el Edomex es constante y sucede por 3 razones:

  1. Las personas servidoras públicas no inspeccionan correctamente el lugar de los hechos.
  2. No resguardan de forma apropiada las evidencias encontrado. 
  3. No realizan, o no realizan a tiempo, algunas diligencias, causando la pérdida de datos. 

Estas negligencias provocan que las investigaciones sean débiles, ya que no se examina la escena del crimen, el contexto y la exploración de pistas que permitan dilucidar los móviles del hecho y la responsabilidad de los diferentes intervinientes”.

Este medio solicitó una entrevista con personal de la Fiscalía General del Estado de México para ahondar sobre las investigaciones de los feminicidios, pero hasta el momento de la publicación no hubo respuesta.

Justicia para Pamela

Elocadia y su hijo de ahora 14 años han tenido que afrontar el feminicidio de Pamela en medio de la pandemia, problemas económicos y un sistema judicial que no ha resuelto el caso.

Me gustaría (…) que no quede impune la muerte de mi hija, porque no es justo que le quitaran la vida de esa manera. Pame tenía una vida por delante y me gustaría que se hiciera justicia lo más pronto posible.

Nosotras como madres tenemos ese dolor y esa impotencia [de] que ellos hagan el peritaje bien, que encuentren las pruebas suficientes como para que se aclaren los casos de nuestras hijas y que no nos dejen a la deriva”, narra la señora Leo.