De acuerdo con el posicionamiento difundido por el alumnado, la decisión de iniciar el paro se tomó después de una reunión con autoridades de la universidad realizada un día antes, en la que se abordaron denuncias relacionadas con presuntos casos de acoso y otras violencias dentro del espacio universitario. Sin embargo, estudiantes indicaron que no se alcanzó un mutuo acuerdo ni recibieron una respuesta clara ante las denuncias presentadas.
Ante esta situación, la comunidad estudiantil informó a través de un comunicado que el Centro Universitario entra oficialmente en paro indefinido y sin actividades. En el documento se establece que no habrá clases ni actividades académicas hasta que se atiendan las demandas planteadas y se lleve a cabo la destitución de las autoridades correspondientes.

El posicionamiento también pide la cooperación del alumnado para respetar el paro y evitar asistir a clases o participar en actividades escolares mientras continúe la suspensión. De acuerdo con el comunicado, la participación y el respeto a este acuerdo por parte de la comunidad estudiantil es clave para que la situación sea atendida.
Por su parte, autoridades del Centro Universitario informaron en un comunicado que en días recientes se presentaron diversas denuncias difundidas en medios digitales relacionadas con actos de acoso y distintas violencias.
La dirección del campus indicó que, ante esta situación, se solicitó la presencia de representantes de la Consejería Jurídica Universitaria y de la Secretaría de Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales para establecer diálogo y brindar asesoría jurídica al grupo de personas afectadas.
También se informó que, pese al diálogo y a las mesas de trabajo, se determinó suspender actividades académicas y administrativas sin consulta a la comunidad del espacio. En el documento se menciona que las actividades universitarias se rigen por su Ley y Estatuto Universitario, y que uno de sus fines sustantivos es la docencia y la salvaguarda del derecho a la educación.

Las autoridades comunicaron que, con el propósito de evitar escenarios de confrontación, se determinó realizar clases mediante mediación tecnológica los días 11 y 12 de marzo. Además, reiteraron que los procedimientos de denuncia pueden canalizarse a través de la Consejería Jurídica Universitaria y que existen procesos en marcha para atender las condiciones expuestas.
En este contexto, el 8 de marzo de 2026 fue difundido en redes sociales el testimonio de una egresada de la carrera de Seguridad Ciudadana del Centro Universitario, quien denunció haber sido víctima de una presunta violación en 2022 por parte de un profesor identificado con las iniciales A.B.O.

En su publicación, la egresada explicó que durante ese año acudía a sesiones psicológicas con el docente en busca de apoyo por diversas situaciones personales. De acuerdo con su testimonio, el hecho habría ocurrido en agosto de 2022, cuando cursaba el último tramo de la carrera.
La denunciante afirmó que el profesor fue denunciado por ella y por otras estudiantes, pero que las denuncias habrían quedado archivadas. También indicó que en ese momento el docente se desempeñaba como coordinador de la carrera y actualmente ocupa el cargo de jefe de Servicios Escolares del Centro Universitario.
En su testimonio explicó que decidió guardar silencio por temor a que su carrera se viera afectada y que inició el proceso de denuncia después de recibir sus documentos académicos.
Asimismo, relató que en agosto de 2025 acudió a instalaciones del Consejo Universitario y de Rectoría para exponer su caso, donde, de acuerdo con su versión, le indicaron que no podían proceder debido a que ya no formaba parte de la comunidad estudiantil.
La publicación difundida en redes sociales menciona el nombre de Alejandro Bravo Olivares como información relacionada con el presunto caso. Mientras tanto, estudiantes del campus mantienen el paro total e indefinido de actividades mientras sus demandas no sean atendidas.


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