Paran las cinco unidades de la UAM por carencias y reclamos de gasto

La protesta empezó en Iztapalapa por las condiciones de la biblioteca y otros servicios. En Lerma, la unidad mexiquense, el alumnado pasó de un paro escalonado a uno indefinido. En medio del conflicto, Rectoría anunció que retirará de su flota seis vehículos eléctricos que costaron casi cinco millones de pesos
noviembre 6, 2026

En la UAM Lerma, los estudiantes piden un comedor subsidiado, docentes y equipo para laboratorios y talleres. La Rectoría de la unidad amplió su respuesta al pliego el 3 de noviembre y al día siguiente se reunió con el alumnado. La asamblea consideró que las respuestas todavía no garantizaban el cumplimiento de sus demandas y decidió mantener el paro por tiempo indefinido.

Al corte del 6 de noviembre, la suspensión de clases alcanzaba a las cinco unidades de la Universidad Autónoma Metropolitana. El movimiento comenzó el 20 de octubre en Iztapalapa, con reclamos por la seguridad de la biblioteca y las condiciones de sanitarios, comedor y espacios deportivos. En los días siguientes se incorporaron Xochimilco, Azcapotzalco, Cuajimalpa y Lerma, cada una con su propio pliego y su propia negociación.

Qué pide Lerma y qué respondió la universidad

La unidad del Estado de México entregó su pliego el 23 de octubre. Recibió una primera respuesta el 27 y, el 28, la comunidad inició un paro escalonado de 72 horas hábiles y presentó una exigencia formal de garantías para el cumplimiento de sus peticiones. La respuesta ampliada y la mesa del 4 de noviembre no produjeron un acuerdo para regresar a clases.

El pliego de Lerma reúne ocho demandas:

  1. Un comedor subsidiado.
  2. Clases y certificaciones gratuitas de inglés.
  3. Equipamiento de laboratorios y talleres.
  4. Contratación de docentes.
  5. Recursos para prácticas de campo.
  6. Actualización de los programas académicos.
  7. Vinculación profesional.
  8. Atención a la violencia de género.

Cómo va la negociación en cada unidad

UnidadCuándo se incorporó y qué reclamaSituación al 6 de noviembre
IztapalapaInició el paro el 20 de octubre. Reclama atención a la biblioteca, seguridad, mantenimiento de sanitarios y espacios deportivos, servicio de comedor y transparencia presupuestal.Recibió respuesta formal el 31 de octubre. La asamblea debe valorar su contenido.
XochimilcoSe incorporó el 22 de octubre. Su pliego de 15 puntos incluye equipo para laboratorios, recursos para prácticas profesionales, actualización de programas, mejoras en la cafetería y medidas contra la violencia de género.Recibió una primera respuesta el 26 de octubre. La asamblea la consideró insuficiente y mantuvo el paro total.
AzcapotzalcoSuspendió actividades el 22 de octubre y entregó su pliego el 2 de noviembre. Pide mejoras en las instalaciones y recursos para las actividades académicas.La Rectoría General informó el 5 de noviembre que la unidad preparaba la entrega de respuestas. La suspensión seguía vigente.
CuajimalpaComenzó el 23 de octubre con una suspensión prevista hasta el 27. La asamblea la prorrogó y el 1 de noviembre entregó su pliego, que incluye reclamos de transparencia presupuestal.El 3 de noviembre acordó mantener un paro solidario, vinculado a las decisiones conjuntas de las cinco unidades, y trabajar en un pliego común. La unidad recibió respuesta de sus autoridades el 4 de noviembre.
LermaInició la suspensión escalonada el 28 de octubre, tras presentar un pliego de ocho puntos.Después de la mesa del 4 de noviembre, la asamblea acordó pasar al paro indefinido.

Los seis autos y las prioridades de Rectoría

La compra de los vehículos entró en la discusión cuando el paro ya estaba en marcha. Mientras los estudiantes pedían recursos para comedores, laboratorios y prácticas de campo, se conoció que la universidad había gastado casi cinco millones de pesos en seis autos eléctricos para dependencias adscritas a la Rectoría General.

El rector general, Gustavo Pacheco López, explicó el 5 de noviembre que una evaluación había identificado seis vehículos con más de 125 mil kilómetros recorridos o más de cinco años de antigüedad. Según Rectoría, el análisis de combustible, mantenimiento, seguros, impuestos e impacto ambiental favoreció sustituirlos por unidades eléctricas. Pacheco reconoció que la compra fue inoportuna ante las necesidades de la comunidad.

La Rectoría General anunció el 2 de noviembre que retiraría los seis vehículos de la flota, suspendería el acuerdo que incorporó criterios para la transición energética y revisaría las reglas de adquisición. Al corte de esta nota, la universidad había anunciado la desincorporación, sin informar que la venta se hubiera concretado.

En la misma entrevista, Pacheco reconoció deficiencias de mantenimiento en sanitarios, falta de insumos, interrupciones en el comedor y deterioro de las instalaciones deportivas. Sobre la biblioteca de Iztapalapa, afirmó que ya podía reabrir tras los trabajos de reforzamiento realizados entre 2024 y 2025 por las afectaciones del sismo de 2017.

Las cinco unidades seguían sin una fecha común de regreso a clases. En Lerma, la decisión quedó en manos de la asamblea, que exige garantías de que los compromisos del pliego se cumplirán.

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