PRIMERA PARTE
Considerada una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad de Toluca, el Paseo Colón con sus más de 100 años de tradición, en sus intentos de asemejarse al «Paseo de la reforma» -como han imaginado algunos de sus alcaldes- ha transitado de ser una zona que de identidad toluqeña a ser el área de inversión preferida de la administración pública para la aplicación superflua de recursos. Administraciones van y viene y ninguna deja de sucumbir ante el encanto de dejar su huella en obras de ornato, que si bien enbellecen poco aportan al desarrollo de los toluqueños.
No hace más de tres lustros el alcalde Enrique González Isunza anunció con bombo y platillo una millonaria inversión para remodelar como nunca esta avenida. Pero esa es otra historia…
Con sus casi dos kilómetros sembrados de cedros de más de 30 metros de altura, muestra el resultado de años de excesos por querer convertirlo en un “Paseo de la Reforma”, intensión que existe desde su creación, el 12 de octubre de 1906.
De acuerdo con publicaciones de cronistas de la capital mexiquense, desde entonces esta avenida es uno de los espacios que le han dado identidad a los toluqueños.
El proyecto de Paseo Colón surgió en la última década del siglo XIX, cuando Porfirio Díaz era Presidente de la República y Vicente Villada era gobernador del Estado de México, el cual, además del monumento para a Cristobal Colón, incluyó flora exuberante.
Con el tiempo se le fueron añadiendo fuentes, glorietas y monumentos, así como banquetas y balcones alrededor de la avenida y posteriormente albergar la Casa de Gobierno, eufemísticamente llamada en tiempos modernos «Casa Estado de México», constituida en domicilio particular del gobernador en turno.
Cada administración, sea municipal o estatal, se ha empeñado en “embellecer” el Paseo Colón; lo han transformado colocando materiales importados, regenerando las zonas jardinadas; colocando mobiliario urbano que con el tiempo se deterioro o tuvo un uso inadecuado. En fin, la búsqueda del re y sólo han logrado su deterioro.
Ahora vecinos de esta zona considerada exclusiva, reclaman una digna imagen de este paseo histórico; propietarios de algunas de las residencias y comercios señalan que el descuido de este paseo no solo ha alejado a compradores y turistas, sino también ha traído la quiebra de algunos pequeños comerciantes.
Este es el caso de la presidenta municipal con licencia, Martha Hilda González que presento como uno de sus grandes proyectos el “embellecimiento de Toluca”, el cual incluye la remodelación del Paseo Colón.
Esta remodelación se contempla desde la calle Francisco Murguía hasta Paseo Tollocan, “se va a hacer remodelación de bancas, de banquetas, se va a meter el cableado subterráneo, se van a remodelar las jardineras; los árboles que ya están secos se retiraron y por cada árbol que se retira se va a sembrar otro de 6 metros de alto de la misma especie, mas aparte 88 árboles en todo Paseo Colón”, explicó Gloria Ávila Cruz, representante de la Dirección de Medio Ambiente y Servicios Públicos, en octubre de 2014, cuando se iniciaron las obras del cableado subterráneo, estimando que estén concluidas en abril de este año.
Para las obras de rehabilitación se anunció una inversión de más de 50 millones de pesos y para el cableado subterráneo se habló de una inversión tripartita de 25.5 millones de pesos.
El argumento de la alcaldesa para la realización de esta obra fue “permitirá contar con luminarias peatonales que contribuirán a ofrecer a los transeúntes, turistas, comerciantes y vecinos de la zona una mejor imagen urbana más amigable con el entorno de esa tradicional avenida toluqueña; así como una mejor iluminación nocturna”, ya que a decir de los vecinos, en los últimos años también este emblemático Paseo Colón se ha vuelto inseguro, siendo uno de los puntos más peligrosos las calles cercanas a la Iglesia del Ranchito, debido a su cercanía con una de las salidas del Parque del Calvario, donde jóvenes y estudiantes, son continuamente víctimas de asaltos.
Además de contribuir con el sano esparcimiento y recreación de la población que visite esa zona urbana donde se ubican importantes establecimientos y tiendas departamentales, paso obligado para los residentes en las delegaciones de Capultitlán, Cacalomacán, y Santiago Tlacotepec.
Como parte de los trabajos realizados para esta obra se incluye, el mantenimiento de la red de las tomas domiciliarias de agua potable, teléfono, luz o servicio de cable, por parte de las respectivas instituciones o empresas.
Sin embargo, para los ciudadanos no ha sido lo mejor para este emblematico andador. En primera por las molestias que las obras les han causando.
“No se podía pasar caminando, porque levantaron todo y aunque pusieron vallas para que se diera el paso peatonal era muy molesto, además el tráfico es otro inconveniente, ya que a veces ni podemos salir de casa”, asegura uno de los vecinos, que también coincide con otros de que los trabajos van lentos y que el único tramo que ya ha sido concluido “curiosamente” es el frente de la Casa de Gobierno.
Aunque mucha gente también está de acuerdo en que se necesitaba dar mantenimiento a esta área, pero solo en las necesarias; “se ha abusado de querer mejorar la avenida, solo es desperdicio de dinero porque nosotros como habitantes no hemos podido ver esos avances y mucho menos que mejore la imagen”.
Hasta ahora las autoridades señalan que se ha realizado una inversión de 35 millones en el cambio de bancas, luminarias y parte del cambio de piso, cuando la ciudad necesita mejorar en cosas importantes como seguridad y servicios básicos.


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