El proceso electoral en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) avanza entre reservas, inconformidades y silencios. Aunque la convocatoria no prohíbe expresamente que las candidatas a la dirección den entrevistas a medios de comunicación, se han negado a hacerlo.
Esta situación, junto con el papel decisivo del Consejo Universitario en la designación final, ha reavivado el debate sobre la apertura y la representatividad en la vida interna de la universidad.
Un sondeo realizado por AD Noticias entre miembros de la comunidad académica reveló posturas diversas, aunque predominan el descontento y la desconfianza hacia la falta de apertura.
“Se me hace incongruente que las candidatas no puedan hablar con medios de comunicación porque cómo esperan expandir o dar a conocer las propuestas que tienen para los alumnos, para esta facultad. Estaría bien que también hubieran medios especializados que hablaran del tema… Es necesario que se dé a conocer por todos los medios posibles qué se va a hacer con la facultad”, dijo un estudiante.



Otra alumna consideró “ilógico” que las candidatas renuncien a usar los medios de comunicación. “Nos están privando a nosotros como estudiantes. No estoy de acuerdo de que una minoría, que son máximo 20 estudiantes, elijan a la mayoría que somos más de mil personas”, añadió respecto a que el voto final para elegir directora la tiene el Consejo Universitario
Otros alumnos expresaron distintas razones detrás del silencio mediático. Algunos apuntaron al clima de tensión dentro de la universidad y al temor de las aspirantes de enfrentarse a “controversias o preguntas fuertes”. Otros interpretaron la decisión como una estrategia para evitar compromisos públicos: “Siento yo que no quieren comprometerse, pero más públicamente”, dijo otro joven.



Para algunos, el proceso mismo requiere mayor apertura. “Tenemos que abrirnos a otros medios, hacer que las personas conozcan un poquito más el proceso… Pero también creo que debido a las tensiones por las que atraviesan nuestra universidad, es necesario mantener ciertas cosas herméticas”, consideró una estudiante. Pese a ello, enfatizó que “este proceso sí lo tenemos que revisar con lupa”.
En cuanto al papel del Consejo Universitario, las opiniones fueron contundentes. “Me parece incoherente. Me parece completamente absurdo. Sí me da mucho coraje. Porque ¿cómo se atreve un órgano que no conoce a profundidad el deseo de las y los compañeros… a decidir sobre algo que no debería?”, expresó una alumna, quien además llamó a “reestructurar la normatividad” para garantizar que la comunidad tenga voz y voto en la elección de sus representantes.



Otros estudiantes admitieron desconocer que el Consejo Universitario tiene la última palabra en caso de empate, o que incluso define la designación de la dirección con base en criterios cualitativos. “No sabía del todo”, dijo una alumna. Otro admitió: “No tenía idea de ello… siento que sería más o menos en lo que cayó la elección de rectora pasada… Importa más lo que dicen los altos mandos”.
Entre los administrativos, la postura fue más institucional. Una de ellas señaló que la restricción de entrevistas responde a “cuidar las cuestiones políticas” y evitar “malas interpretaciones o ventajas para unas y para otras”. Aunque reconoció que la medida no está en la ley, consideró que se tomó “para que hubiera imparcialidad y equilibrio entre las candidatas”.
Sin embargo, otra trabajadora administrativa no estuvo de acuerdo: “Se supone que es una elección libre. Los medios siempre han estado presentes… limitarles esa parte yo creo que no está bien”.


Por su parte, un administrativo explicó que, en términos legales, las candidatas solo pueden dar entrevistas si existe autorización expresa de la Comisión Electoral.
“En el servicio público, para que algo pueda estar permitido, tiene que estar autorizado en la ley… Entonces, que ellas digan: ‘No podemos darte entrevista porque la convocatoria no lo establece’, es un razonamiento apropiado”, apuntó.
En cuanto al papel del Consejo Universitario, explicó que su intervención ocurre solo “en caso de empate”, y que su voto es de carácter “cualitativo”. “No es que la elija, si elegimos nosotros, solo en caso de que se diera esa figura superextraña y anómala”, detalló.


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