Preserva Acazulco tradición del mole ancestral 

Ocoyoacac, México. 19 de julio de 2019. Desde 2015, en el poblado de San Jerónimo Acazulco se realiza la Feria del Mole y la Gastronomía Indígena. Este año, 14 cocineras tradicionales y más de veinte artesanos otomíes deleitarán con sus guisos y creaciones a quienes asistan a la Quinta Feria del Mole, que se realizará […]

Ocoyoacac, México. 19 de julio de 2019. Desde 2015, en el poblado de San Jerónimo Acazulco se realiza la Feria del Mole y la Gastronomía Indígena. Este año, 14 cocineras tradicionales y más de veinte artesanos otomíes deleitarán con sus guisos y creaciones a quienes asistan a la Quinta Feria del Mole, que se realizará del 19 al 21 de julio. 

El mole es un platillo cuya preparación requiere de especial cuidado y tiempo. Un ejemplo del esmero que se pone en este guiso es doña María Gregoria, cocinera tradicional de San Jerónimo Acazulco, quien se levantó a las dos de la mañana para poner a hervir las gallinas y el guajolote que acompañaría a esta comida de gala. 

Pero el proceso comienza desde la elección de las especias y el recaudo que se utilizarán para preparar el tradicional mole rojo. Las cocineras necesitan de un día entero para seleccionar los ingredientes, otro tanto para dorarlos y una jornada más para moler los elementos que constituirán este guiso tan tradicional de algunas zonas de México. 

 

Una vez que se realizaron estos preparativos, hay que dedicar, aproximadamente, cinco horas a la cocción y sazón de este suculento manjar, cuya receta se transmite de generación en generación entre los habitantes de San Jerónimo Acazulco. 

La magia de este platillo no radica solo en la variedad de sus ingredientes y de sus procesos. Su encanto también reside en que la receta familiar se transmite de generación y generación, esto para asegurar que en las fechas importantes siempre haya un plato de buen mole para compartir. 

 

Si bien en diversas regiones del país se pueden encontrar variantes del mole, lo que distingue al que se prepara en San Jerónimo Acazulco es el hecho de que las cocineras crían los animales que se servirán con este platillo (pollos, guajolotes, conejos). La molienda de los ingredientes en el metate, así como la cocción en cazuelas de barro en un anafre alimentado por leña de monte también son elementos que distinguen al mole de este poblado otomí: “Hasta la altura influye”, expresó Efrén González, uno de los organizadores del evento. 

Pero no solo de mole vive el hombre y las cocineras de San Jerónimo Acazulco lo saben. Debido a esto, también ofrecen quesadillas con joyas que crecen en las milpas: quelites, flor de calabaza, huitlacoche, habas. Los famosos tamales de ollita de Ocoyoacan no podían faltar en esta fiesta, con su taza de café endulzado con piloncillo, por supuesto. 

Además de ser una puerta de entrada a la gastronomía de la región, la Feria del Mole es un acceso a la cultura otomí, caracterizada por la ayuda mutua y la conservación de sus tradiciones, entre otras cosas. 

La Feria del Mole y la Gastronomía se lleva a cabo en el Auditorio Hacienda Camino Real, ubicado en San Jerónimo Acazulco, municipio de Ocoyoacac, en un horario de 10 a 19:00 horas. Solo hay que llevar un dinero para probar los distintos guisos y bebidas que se ofrecen en el recinto, y para adquirir alguna de las artesanía. 

Para llegar, solo hay que tomar la carretera Toluca – México; después seguir la desviación al centro de Ocoyoacac y de ahí seguir el camino hacia San Jerónimo Acazulco, que no está a más de 15 minutos de la cabecera municipal.