Las manifestaciones, que no cesan, con motivo de los crímenes en Ayotzinapa y Tlatlaya acarrean también los agravios hechos a una sociedad que se siente ofendida por motivos largos de enumerar.
Entre los más comunes está la inseguridad, la corrupción, el desempleo o los empleos mal pagados, la falta de oportunidades en educación, los abusos de la banca y los proveedores de servicios, entre otros muchos, a los que se agregan la frivolidad de la clase gobernante que exhibe un glamoroso estilo de vida financiado con recursos públicos y las mentiras acerca del mejoramiento de la economía.
Y como si todo lo anterior no fuera suficiente, el gobierno incorpora ahora la criminalización de la protesta.
Algunos diarios del día de ayer informaban cómo a algunos de los manifestantes de las marchas del 20 de noviembre en la ciudad de México, a los llamados anarcos, les han fincado cargos que hacen recordar los días de 1968.
Son tan desproporcionadas las acusaciones, que no puede pensarse en una aplicación justa de la ley, sino en una represión selectiva, como en los tiempos de Díaz Ordaz.
Con ello se comete un grave error y se da pie a un aumento en la deslegitimación del gobierno y se abre otro frente en la ira social.
Si hubiera un poco de inteligencia se vería que los jóvenes llamados anarcos, si lo son, son unos anarcos light, nada que ver con los anarquistas europeos de los 70s, que incluso le dan cierto aire democrático al gobierno.
Y que éste debería mostrar otra cara. Pero le gana el autoritarismo que lo pone, aún más, en entredicho.
Ya de por sí hay muchas voces que claman por un cambio en la elección, integración, organización y control de los órganos de gobierno. Convocan a cambios urgentes y de fondo que dignifiquen la acción de gobierno. Otros llaman a desconocer los procesos electorales.
Se pronostica que de seguir como estamos, la descomposición se profundizará, aumentará la violencia y nos alcanzará a todos.
Así que es urgente que desde el gobierno se dé un asomo de racionalidad democrática y se proceda a liberar a los jóvenes acusados de manera tan arbitraria.
PS El Lic. Luis Cuenca se acercó a esta columna para dar a conocer su propuesta de una candidatura independiente para el municipio de Toluca, su correo es [email protected]



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