Toluca, México; 13 de marzo de 2018. Leopoldo René García Castro, profesor e investigador de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACyT, es el primer mexiquense en ser nombrado Académico de Número de la Academia Mexicana de la Historia.
En su niñez, Leopoldo García jamás soñó con se historiador porque como él lo cuenta, la materia siempre es muy memorística y la hace poco atractiva. Sin embargo, ingresó al IPN donde a la edad de 20 años, concluyó sus estudios en Ingeniería en Electrónica, donde ya había tenido acercamiento a textos que lo llevaron a la antropología e historia.
“Lo que me atrapó para la carrera de antropología e historia son todas las publicaciones y reportes del descubrimiento de los huesos de Cuauhtémoc. Los reportes históricos, antropológicos, son los primeros que yo leí y dije este es mi camino. Terminé los estudios, inmediatamente hice mi inscripción a la ENAH”, confesó.
El académico de la UAEM ocupó uno de los 30 sillones de la Academia Mexicana de la Historia que está conformada por destacados intelectuales como Eduardo Matos, Jean Meyer, Enrique Krauze, Elisa Vargaslugo y Aurelio Reyes. Este nombramiento es el mayor que puede recibir un historiador a nivel nacional.
Los miembros tienen la capacidad de tomar decisiones sobre las actividades de la institución a nivel nacional y, como lo describe René García, la oportunidad de fomentar la historia de México.
En estos nombramientos, lo que se persigue es una participación, colaboración en pro del desarrollo de la disciplina, en búsqueda de fomentar la historia de México, fomentar el que nos sintamos identificados con este pasado común y el amor hacia nuestra patria.
Afirma que le es casi imposible dejar su mirada de historiador. Esto ha rendido frutos, ya que, para ser Miembro de la Academia Mexicana de la Historia, se considera el currículum, trayectoria, investigaciones y publicaciones, así como trabajo en formación de investigadores y difusión de la materia.
Desde el sillón número 25 de la Academia Mexicana de la Historia, René García Castro planea dar difusión a sus publicaciones y a las de sus alumnos, pero, sobre todo, que la sociedad se acerque más a la historia y así comprenda su pasado, valore su presente y planee su futuro.
“El mundo global no solamente necesita de técnicos o de carreras de ingeniería o desarrollo de ingeniería. Sí, México tiene que apostar mucho a ello, pero no hay que olvidarnos que como seres humanos pertenecemos a una sociedad, y que no todos los individuos piensan esta sociedad como parte suya. No se sienten pertenecientes a ello. Historia busca crear una conciencia de identidad, sentirse parte de este grupo, y eso va a brindar posibilidades éticas y profesionales mayores, todavía. Yo creo que las disciplinas humanísticas tienen que apostar a esta visión más amplia y ser parte de esta visión cultural de México. No deben desaparecer, quizá sean reducidos, pero los pocos cursos que sean los que alienten esta identidad, que la gente quiera su patria. Fortaleza para tener un proyecto común de país” concluyó.


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