Los bloqueos en Paseo Tollocan, las protestas de madres buscadoras, las inconformidades de estudiantes y las movilizaciones del personal de salud tienen demandas distintas, pero comparten un reclamo, la falta de respuestas oportunas y de soluciones concretas por parte de las autoridades. Especialistas en antropología y sociología coinciden en que el malestar social se ha acumulado y se suma a la pérdida de confianza, situación que desencadena los bloqueos carreteros
Oswaldo Rafael Roa, sociólogo egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), considera que las protestas reflejan inconformidades que se han acumulado durante años. Por su parte, Mario Delgado, especialista en antropología, explica que las movilizaciones surgen cuando las personas reconocen que sus problemas no son exclusivamente individuales, sino que también afectan a otros integrantes de la sociedad.
No son protestas aisladas
Las movilizaciones de madres buscadoras que exigen avances en la localización de sus familiares, las protestas del personal de salud por las condiciones de atención y la falta de insumos, así como las inconformidades estudiantiles, responden a circunstancias específicas, pero los especialistas señalan que comparten la percepción de que las necesidades de la población no reciben atención suficiente.

Roa sostiene que el descontento no comenzó recientemente, sino que se ha construido con el paso del tiempo, en tanto, Mario Delgado señala que las manifestaciones deben analizarse a partir de las condiciones sociales que comparten distintos grupos, en lugar de observar cada movimiento como un hecho separado; cuando las personas descubren que otros enfrentan dificultades similares, pueden reconocer que su inconformidad no es únicamente personal y comenzar a organizarse para exigir cambios.
“Cuando las personas reconocen que su problema no es exclusivamente personal, sino compartido entre otros”, explicó Delgado, se genera una de las condiciones que permiten transformar el descontento individual en una acción colectiva.
Esto ayuda a comprender por qué las protestas pueden surgir de manera simultánea en distintos sectores: aunque las causas inmediatas sean diferentes, sus integrantes pueden coincidir en la exigencia de respuestas institucionales y mejores condiciones de vida.
¿Por qué los manifestantes bloquean calles y avenidas?
Los bloqueos viales suelen generar afectaciones para automovilistas, trabajadores, estudiantes y personas que necesitan trasladarse; sin embargo, para quienes se manifiestan, cerrar una avenida puede convertirse en una manera de conseguir la atención que no han obtenido mediante otros canales.

Roa considera que los bloqueos funcionan como una herramienta de presión porque obligan a las autoridades y a la sociedad a mirar las demandas. Como ejemplo, recordó la movilización de madres buscadoras que mantuvieron bloqueado Paseo Tollocan durante aproximadamente 30 horas, hasta que representantes de la Fiscalía acudieron a conocer sus planteamientos.
“Es la forma en que el gobierno no solo se sienta presionado por estos grupos, sino que también se sienta presionado por la sociedad en general”, afirmó.
Delgado también considera que los bloqueos hacen visibles problemas que, desde la perspectiva de los manifestantes, han permanecido desatendidos. Explica que las vialidades son espacios fundamentales para las actividades laborales, escolares y económicas, por lo que interrumpir su circulación genera una afectación que atrae la atención pública.
El especialista considera que estas acciones no deben entenderse automáticamente como una medida extrema, sino analizarse dentro del contexto en el que surgen y de las alternativas que las personas consideran disponibles para exigir atención, esto no elimina las afectaciones que provocan los cierres, pero permite distinguir entre las consecuencias de una protesta y las causas que llevan a sus participantes a recurrir a ella.
La falta de comunicación puede agravar los conflictos
La ausencia de respuestas claras, las fechas que se posponen y los trámites que pasan de una oficina a otra pueden aumentar la frustración de quienes buscan atención institucional. Roa explica que las personas pueden presentar solicitudes, acudir a reuniones y esperar compromisos sin conocer cuándo recibirán una respuesta definitiva. Cuando no hay avances perceptibles, la inconformidad crece.
“Lo principal que tienen que hacer es escuchar a la gente”, sostuvo.

Delgado coincide en que la comunicación es fundamental para evitar que un desacuerdo se convierta en un conflicto mayor. Las autoridades deben informar qué acciones realizarán, cuáles son los tiempos de respuesta y qué seguimiento tendrán las demandas.
Para el antropólogo, cuando las instituciones no cumplen con su función de atender las necesidades de la población, las personas buscan otros espacios para hacer oír sus demandas. La calle se convierte entonces en un lugar de presión.
Las protestas también reflejan la pérdida de confianza en las instituciones
La frecuencia con la que algunos grupos recurren a las manifestaciones también plantea preguntas sobre la relación entre la ciudadanía y las autoridades; Roa advierte que las protestas pueden funcionar como un termómetro de esa relación. Cuando las personas consideran que las instituciones no resuelven sus problemas o postergan sus solicitudes, disminuye su confianza en los mecanismos que deberían atenderlas.
El especialista señala que no puede afirmarse que toda la población haya perdido la confianza, pero sí que existen sectores que consideran insuficientes las respuestas institucionales.
Delgado, por su parte, plantea que las movilizaciones expresan inconformidad no solo por la existencia de problemas, sino porque estos permanecen sin resolverse. Para explicarlo, menciona los baches en Toluca: una dificultad cotidiana que afecta a la población de distintas maneras, pero que también genera frustración cuando las soluciones no llegan.
Entonces, el malestar no se limita a padecer una dificultad, sino que también puede surgir de la percepción de que las autoridades no ofrecen una respuesta eficaz.

¿Por qué algunas protestas reciben apoyo y otras generan rechazo?
Las movilizaciones no siempre reciben la misma respuesta de la sociedad, pues mientras algunas causas despiertan solidaridad, otras enfrentan críticas, indiferencia o rechazo, especialmente cuando sus métodos afectan la movilidad y las actividades cotidianas.
Delgado considera que la empatía es fundamental para comprender las diferencias entre las experiencias de cada grupo; menciona que un bloqueo puede retrasar a una persona que se dirige al trabajo o lleva a sus hijos a la escuela, mientras que para una madre buscadora la protesta puede representar una forma de exigir avances en la localización de un familiar.
El especialista plantea que reconocer estas diferencias no significa que todas las personas deban estar de acuerdo con los métodos de una movilización.
Roa también advierte que la percepción de una protesta puede cambiar cuando partidos o actores políticos intentan apropiarse de sus demandas. De acuerdo con su análisis, una movilización que la ciudadanía percibe como independiente puede generar confianza, mientras que la sospecha de que busca beneficiar a una fuerza política puede disminuir el respaldo.
“Los políticos deberían escuchar estas necesidades, más no sumarse a ellas”, señaló.
Los especialistas coinciden en que entender las causas de una manifestación resulta necesario antes de juzgarla únicamente por las afectaciones que genera.

¿Qué pueden hacer las autoridades para evitar más bloqueos?
Para los especialistas, prevenir las manifestaciones no consiste en impedir que la ciudadanía exprese su inconformidad, sino en atender los problemas antes de que lleguen a las calles. Roa considera que las autoridades deben escuchar de manera temprana, establecer canales de comunicación, fijar fechas de respuesta y ofrecer resultados que las personas puedan identificar. No basta con anunciar programas o acciones si quienes presentaron una demanda no perciben avances.
“Que sean visibles, que sean tangibles y que la gente vea que se está haciendo algo”, afirmó.
Delgado también propone una relación de colaboración entre las instituciones y la población, con espacios accesibles y transparentes para expresar opiniones, además de mecanismos que permitan conocer el estado de cada solicitud.
Hasta el momento, las manifestaciones se han intensificado a nivel estatal, nacional e internacional ante el descontento en diversas áreas como lo son salud, economía, educación, entre otras. En el Estado de México el único bloqueo que se ha retirado es de las madres buscadoras, quienes bloquearon la México-Toluca por casi dos días.


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