Quince días de protestas y bloqueos en Naucalpan

Cinco cierres viales en dos semanas paralizaron el municipio; protestas por operativos, contaminación, transporte y desapariciones apuntan a autoridades de seguridad y justicia
mayo 4, 2026

Durante quince días, Naucalpan dejó de ser solo un nodo de tránsito para convertirse en un territorio en tensión.

Entre el 20 de abril y el 4 de mayo de 2026, el municipio registró al menos cinco bloqueos viales que colapsaron arterias clave como el Periférico Norte y la autopista Naucalpan-Toluca. Para miles de automovilistas, significaron horas detenidos en el tráfico. Para quienes protestaban, fueron la única vía para visibilizar sus demandas.

Aunque los cierres respondieron a causas distintas, todos coincidieron en un mismo eje: reclamos dirigidos a instituciones de seguridad, procuración de justicia y autoridades locales.

Operativos y economía detenida

El primer bloqueo ocurrió el lunes 20 de abril.

Trabajadores y dueños de bares cerraron el Periférico Norte a la altura de Río San Joaquín durante aproximadamente siete horas. La protesta estuvo directamente vinculada al “Operativo Atarraya”, una estrategia implementada desde diciembre de 2024 por la FGJEM, Sedena, Guardia Nacional y Policía Estatal.

Protesta de personas sosteniendo carteles que exigen el respeto a los derechos laborales, bloqueando una carretera.

De acuerdo con los manifestantes, el operativo derivó en la clausura de 505 establecimientos. Señalaron que los sellos de aseguramiento permanecen activos sin avances en las carpetas de investigación, lo que —según su versión— ha provocado la quiebra de negocios y la pérdida de ingresos para cientos de familias.

La vialidad fue liberada alrededor de las 17:00 horas, tras el compromiso de instalar mesas de diálogo con la Dirección Regional de Gobernación.

Contaminación y crisis hídrica

La tensión se trasladó días después a la autopista Naucalpan-Toluca.

Un accidente en el kilómetro 28, protagonizado por una pipa de Pemex, provocó el derrame de hidrocarburos que se filtraron a los manantiales de Magdalena Chichicaspa. Estudios de la Coprisem confirmaron la contaminación del agua potable, afectando a aproximadamente 35 mil habitantes.

Para tener contexto: Accidente en la Toluca-Naucalpan causa desastre ambiental en manantial Otomí

Ante el riesgo sanitario, pobladores iniciaron bloqueos intermitentes desde el 19 de abril.

La presión derivó en un acuerdo el 24 de abril entre el gobierno estatal y la concesionaria Autovan, que incluyó el envío de 110 pipas de agua, la creación de un fondo de dos millones de pesos para obras comunitarias y un plan de contención del suelo.

Transportistas y el reclamo de seguridad

Ese mismo 24 de abril, otro sector salió a las calles.

Taxistas concesionados bloquearon los carriles centrales del Periférico a la altura de Calzada San Esteban por irregularidades en la operación del transporte.

Bloqueo de carretera con un grupo de personas y vehículos en una autovía.

Cinco días después, el 29 de abril, operadores de transporte público repitieron la escena frente al Parque Naucalli, cruzando sus unidades sobre todos los carriles en dirección a la Ciudad de México.

Su exigencia fue clara: denunciar la presunta fabricación de delitos y actos de extorsión atribuidos a elementos de la Policía Estatal.

El reclamo ocurre en un contexto donde el municipio mantiene al menos 110 investigaciones abiertas contra policías municipales por presuntos actos de corrupción.

El punto más crítico: denuncias por desaparición

El 2 de mayo, el conflicto alcanzó su punto más delicado.

Familiares de Luis Enrique “N”, Enrique “N” y un tercer joven bloquearon el Periférico Norte frente al Parque Naucalli. Los tres hombres habían sido detenidos el 29 de abril en Tlalnepantla por agentes ministeriales, en un operativo que, según las familias, se realizó sin orden judicial visible en cámaras de seguridad.

Protesta en una carretera con varias personas sosteniendo pancartas y vehículos detenidos. Se ven policías presentes y un ambiente nublado.

La Fiscalía informó que los detenidos fueron liberados la madrugada del sábado.

Sin embargo, los familiares sostienen que nunca les fueron entregados.

Acusan una posible desaparición.

Durante el bloqueo, que se extendió por aproximadamente cinco horas y dejó un solo carril abierto, se registró la agresión de un grupo de personas encapuchadas que, de acuerdo con reportes ciudadanos, arrojaron objetos y desechos contra los manifestantes.

Hasta el 4 de mayo, el paradero de los tres jóvenes no había sido esclarecido públicamente.

Un patrón que se repite

La concentración de bloqueos en un periodo tan corto no es un hecho menor.

Refleja una acumulación de conflictos que no encontraron salida en canales institucionales y que terminaron trasladándose a las vialidades.

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