La falta de profesores, los edificios deteriorados y las aulas saturadas llevaron a estudiantes franceses a bloquear sus escuelas y salir a las calles a manifestarse. Este martes 6 de octubre, la protesta reunió estudiantes desde nivel secundaria, docentes, padres de familia y sindicatos, 891 planteles educativos que suspendieron clases, mientras los enfrentamientos y lesiones de menores aumentan frente a la represión del gobierno de Emmanuel Macron.
El ministerio de Interior contabilizó 256 mil manifestantes en todo el país, incluídos 56 mil en París. Los organizadores elevaron el balance a 456 mil personas en Francia y 100 mil en la capital. Las cifras incluyen a los sectores que se sumaron a los estudiantes.
Una protestas que nació dentro de las aulas
El movimiento comenzó el 17 de septiembre en un instituto de Créteil, en la periferia de París. Los alumnos denunciaron falta de recursos, ausencia de profesores y condiciones insalubres en las instalaciones.






En las semanas siguientes la inconformidad se extendió a otros centros educativos. El 29 de septiembre, la Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria y la Unión Estudiantil reportaron más de 400 institutos y una decena de universidades bloqueados, convocando nuevas jornadas el 1 y 6 de octubre.
Demandas de los estudiantes
Los estudiantes denuncian grupos numerosos, horarios agotadores y profesores que no son sustitutos cuando se ausentan. Las organizaciones convocantes también señalan planteles con personal insuficiente de enfermería, orientación y asistencia social.
Sus principales exigencias incluyen:
- Contratar más profesores y sustitutos
- Reducir el número de alumnos por salón
- Rehabilitar las instalaciones
- Aumentar el personal de salud, orientación y asistencia
- Reorganizar los horarios y la carga escolar.
- Ampliar el acceso a la educación con 150 mil plazas adicionales
- Proteger apoyos estudiantiles en alimentación y vivienda
Otro punto de conflicto es Parcoursup la plataforma que gestiona el ingreso a la educación superior. Mientras algunas organizaciones piden reformarla, otras exigen eliminar la selección y ampliar las plazas universitarias.




Adolescentes heridos y miles de detenciones
La violencia agravó el conflicto. Hasta la mañana de este martes 6 de octubre, el Gobierno reportaba 215 estudiantes heridos. El ministerio del Interior contabilizaba 6 mil 59 detenciones desde el 28 de septiembre, con más de 6 mil personas bajo custodia policial principalmente menores.
El 5 de octubre una adolescente de 15 años perdió una mano durante los enfrentamientos frente a un instituto en Lens. Las circunstancias están bajo investigación de la Inspección General de la Policía Nacional. De igual manera diversos policías enfrentan acusaciones por ataques de brutalidad y acoso, derivado de videos difundidos donde se visibilizan las acciones de represión a detenidos y estudiantes. Otro estudiante de 16 años en Tours perdió la visión de un ojo durante un bloqueo. Estos casos intensificaron las denuncias de sindicatos y familias por el uso de fuerza contra adolescentes.
También se han registrado incendios, daños materiales y agresiones a agente. Hasta el 5 de octubre las autoridades contabilizaron 24 centros educativos incendiados o dañados y 78 trabajadores de la enseñanza heridos. Este martes, el balance oficial supera los 700 policías y gendarmes lesionados.
Indiferencia en el Gobierno ante la represión
El presidente Emmanuel Macron rechazó la expresión “violencia policial”, así cómo los bloqueos y la quema de contenedores, y acusó a responsables políticos de acudir a los planteles para azuzar a los jóvenes.



Ante los cuestionamientos por las detenciones violentas, expresó su respaldo a docentes y policías. Afirmó que la violencia proviene principalmente de quienes agreden a profesores, periodistas y agentes, aunque señaló que los excesos policiales deben ser perseguidos.
El 6 de octubre, el primer ministro, Sébastien Lecornu, negó que existan instrucciones políticas de represión y acusó a La Francia Insumisa de fomentar el caos con fines electorales. Amnistía Internacional, por su parte, denunció fuerza desproporcionada contra estudiantes y pidió reducir la tensión, aunque también reconoció actos violentos de algunos manifestantes.
En el terreno educativo, el Gobierno habilitó una consulta para recibir las dificultades y propuestas de los alumnos hasta el 23 de octubre. Sin embargo, las organizaciones exigen anuncios presupuestarios y respuestas inmediatas.
Sus representantes tienen prevista una reunión con el ministro de Educación Superior, Philippe Baptiste, el 7 de octubre. La Unión Estudiantil advirtió que, si no hay compromisos, convocará nuevos bloqueos universitarios desde el día siguiente.


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