Verde recluta mas ex priistas; ahora en Tlalnepantla, bastión de Morena

La afiliación de Luis Manuel Orihuela confirma un patrón: el Verde crece con operadores formados en el PRI, sin trayectoria ambiental, en un municipio gobernado por Morena donde Raciel Pérez perfila su reelección rumbo a 2027.

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Estado de México mantiene una estrategia constante: incorporar cuadros con formación priista para fortalecer su operación territorial en municipios clave. La reciente afiliación de Luis Manuel Orihuela Márquez —ex candidato del PRI en Tlalnepantla y posterior integrante de Morena— se inscribe en esta lógica de expansión basada en estructura más que en agenda ambiental. 

El dirigente estatal del PVEM, José Alberto “Pepe” Couttolenc, presentó a Orihuela como un liderazgo local en uno de los municipios con mayor peso electoral de la entidad. La incorporación ocurre en un contexto político específico: Tlalnepantla es actualmente gobernado por Morena y su alcalde, Raciel Pérez Cruz, perfila un intento de reelección, lo que intensifica la disputa por el control territorial.

Orihuela Márquez cuenta con más de tres décadas de trayectoria vinculada al PRI, partido por el que fue candidato a la presidencia municipal en 2018. Durante esa campaña, mantuvo una postura crítica hacia Morena, cuyos integrantes calificó como “mercenarios”, en un discurso que contrasta con su posterior incorporación a ese mismo movimiento.

Tras su salida del PRI, el propio Orihuela argumentó un “estancamiento personal” como motivo para sumarse a Morena, donde expresó afinidad política. Su reciente adhesión al PVEM configura un nuevo giro en su trayectoria, marcado por el tránsito entre fuerzas políticas con proyectos distintos, pero con un denominador común: la viabilidad electoral en escenarios locales competitivos.

En el ámbito administrativo, ha ocupado cargos relevantes en el gobierno municipal de Tlalnepantla, como director general de Desarrollo Social y secretario del Ayuntamiento durante la administración de Pablo Basáñez García, consolidándose como un operador con conocimiento de estructuras territoriales y redes de movilización.

Su candidatura en 2018 se dio en un contexto de reconfiguración interna del PRI, con sustituciones de candidaturas, ajustes en la planilla e incorporación de perfiles vinculados a estructuras sindicales y territoriales, en un esquema de negociación entre grupos políticos con presencia histórica en el municipio.

En materia de antecedentes, fue señalado en 2014 por presuntos actos anticipados de campaña, caso desestimado por el Tribunal Electoral del Estado de México por falta de pruebas. Posteriormente, en 2018, enfrentó una denuncia por presunta usurpación de identidad y uso indebido de recursos públicos en programas sociales; no obstante, no existe información pública que confirme una resolución judicial del caso.

Tlalnepantla se mantiene como uno de los municipios clave del Estado de México. En la elección de 2024, Morena obtuvo más de 148 mil votos, mientras que el PVEM registró poco más de 10 mil, lo que explica la necesidad del partido de incorporar perfiles con capacidad de operación local para competir en un terreno dominado por la fuerza guinda.

En ese contexto, la afiliación de Orihuela no es un hecho aislado, sino parte de un patrón: la absorción sistemática de cuadros priistas por el PVEM, que se consolida como un espacio de reacomodo político. Más que una expansión ideológica, el crecimiento del Verde en el Estado de México responde a su capacidad para integrar operadores territoriales en disputa directa con Morena rumbo a 2027.

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