Quema de Judas en Toluca: fuego para renovar la fe

Toluca, México. 20 de abril de 2019. Miles de toluqueños asistieron a la tradicional quema de Judas en el corazón de la capital mexiquense  Luego de las palabras de bienvenida y reconocimiento que las autoridades dieron a los maestros juderos, comenzó el evento estelar en la Plaza de los Mártires. Migración, huachicoleo, violencia, feminicidios, corrupción, así como algunos pasajes religiosos  fueron los temas que representaron los Judas que a las 12:27 empezaron a ser quemados.  "El beso de Judas", "Sacaremos a ese buey de la barranca", "Ya nos cayó la ambición", "El diablo cobra vidas de Pemex", "Hasta cuándo despertarás
abril 20, 2019

Toluca, México. 20 de abril de 2019. Miles de toluqueños asistieron a la tradicional quema de Judas en el corazón de la capital mexiquense
 Luego de las palabras de bienvenida y reconocimiento que las autoridades dieron a los maestros juderos, comenzó el evento estelar en la Plaza de los Mártires.

Migración, huachicoleo, violencia, feminicidios, corrupción, así como algunos pasajes religiosos  fueron los temas que representaron los Judas que a las 12:27 empezaron a ser quemados. 
"El beso de Judas", "Sacaremos a ese buey de la barranca", "Ya nos cayó la ambición", "El diablo cobra vidas de Pemex", "Hasta cuándo despertarás mexicano", "La historia de ricos y pobres es el mismo infierno", "El pin… huachicolero", "El huachicolero mayor", "Por unos cuantos litros le vendí mi alma al diablo", "Basta de feminicidios", "El dilema diabólico de Maduro", "Judas huachicolero" fueron algunos nombres de las piezas que se quemaron en el corazón de la capital mexiquense. 

Prenderle fuego a los Judas es, según la tradición católica, destruir la traición y el pecado. En entrevista a Alfa Diario, Francisco Galindo, coordinador educativo y de exposiciones del Museo del Alfeñique, mencionó que quemar los Judas implica también ponerle fuego a todo aquello que las personas no quieren que se repita. Con base en lo anterior, quedaron claras las cosas que deberían quemarse de una vez: delincuencia, huachicoleo, violencia, corrupción, feminicidios, desigualdades sociales. "Que se queme", decía la gente mientras los Judas eran encendidos. 

El evento contó con la vigilancia de la policía municipal; bomberos y protección civil también resguardaron la quema y vigilaron que las piezas quedaran perfectamente apagadas. 

Este año se quemó una treintena de Judas que ganaron el concurso, el cual, dicho sea de paso, por primera vez se dividió en dos categorías: tradicional y contemporáneo. Las 129 piezas restantes se exhibieron en el Museo del Alfeñique, recinto que por esta ocasión albergó las monumentales y coloridas piezas de polvora, carrizo y cartón.

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