Movimiento Ciudadano presentó como nueva incorporación a David López Cárdenas, exalcalde priista de Metepec y uno de los políticos mexiquenses más identificados con el grupo de Enrique Peña Nieto.
Su llegada forma parte de la operación de Aurelio Nuño Mayer —exsecretario de Educación Pública durante el peñismo— para reclutar antiguos cuadros priistas rumbo a las elecciones de 2027. El partido naranja lo recibe pese al desgaste de su administración municipal y a los cuestionamientos por los negocios de su familia alrededor del poder público.
López Cárdenas no es un político ciudadano ni una figura surgida de la oposición. Toda su carrera se construyó dentro del PRI y bajo la influencia de su padre, David López Gutiérrez, conocido como Pecuni, quien dirigió la comunicación de Peña Nieto durante su gobierno en el Estado de México, la campaña presidencial de 2012 y los primeros años de su Presidencia.

El hijo del vocero presidencial
David López Cárdenas creció rodeado por la élite del viejo priismo mexiquense. Comenzó como regidor de Metepec en 2009; tres años después, mientras Peña Nieto llegaba a la Presidencia, obtuvo una diputación local por el distrito 35. En 2015 fue postulado para gobernar Metepec.
Su ascenso coincidió con el momento de mayor poder de su padre. Cuando rindió protesta como alcalde estuvo acompañado por Pecuni y por Roberto Padilla, entonces secretario técnico del gabinete federal y representante personal de Peña Nieto.
López Cárdenas gobernó Metepec entre 2016 y 2018. Su administración fue una de las más grises y cuestionadas de los gobiernos recientes del municipio: estuvo marcada por la cercanía entre funcionarios, socios comerciales y empresas relacionadas con su familia.
Una investigación de AD Noticias documentó 13 empresas constituidas por integrantes de la familia López Cárdenas. Durante su gobierno, personas ligadas a esos negocios ocuparon cargos públicos o mantuvieron relaciones contractuales con administraciones municipales.
Constructora Briconsa, perteneciente a la familia de su esposa, Gabriela Bringas Abarca —quien presidía el DIF municipal—, recibió un contrato para construir el centro comunitario de Las Marinas. El acuerdo fue firmado después de que López Cárdenas ganó la elección y la obra concluyó cuando él ya gobernaba Metepec.
Su tesorero, Mauricio Enrique Góngora Sada, era además socio suyo en al menos tres empresas. Otros empresarios relacionados con sociedades de López Cárdenas también fueron contratistas o funcionarios públicos.
Estos vínculos no prueban por sí mismos la comisión de delitos, pero sí exhiben el modelo que acompañó a su administración: una frontera difusa entre el gobierno, los negocios y las relaciones familiares.

El PRI perdió Metepec después de su gobierno
El juicio más contundente llegó en las urnas. Al finalizar su administración, el PRI perdió Metepec después de tres gobiernos consecutivos. En 2018, la morenista Gabriela Gamboa derrotó a Carolina Monroy del Mazo, candidata del mismo grupo político al que pertenecía López Cárdenas.
La derrota ocurrió mientras el peñismo se desplomaba en todo el país. López Cárdenas entregó un municipio donde el PRI había presumido durante años su fortaleza, pero que terminó votando por la alternancia.
Después de dejar el ayuntamiento, fue incorporado en 2020 a la dirigencia estatal del PRI como secretario de Asuntos Migratorios. En 2024 intentó regresar a la política electoral y se registró como aspirante a diputado federal por el distrito 27. El propio partido lo dejó fuera y entregó la candidatura a Olga Pérez Sanabria.
Ahora, Movimiento Ciudadano le ofrece una nueva plataforma. Su incorporación muestra que el partido naranja busca crecer en el Estado de México mediante el reciclaje de personajes formados en el régimen priista.
López Cárdenas cambia de siglas, pero llega acompañado por el mismo capital que sostuvo su carrera: el apellido de su padre, las relaciones del peñismo y una administración municipal cuyo legado los electores castigaron en las urnas.


Síguenos