La recuperación pronta y eficaz de personas que enfermaron de COVID-19 depende también de una buena alimentación, respaldada por estrategias nutricionales especializadas, afirmó la jefa del Departamento de Nutrición de la Secretaría de Cultura Física y Deporte de la Universidad Autónoma del Estado de México, Diana Valdés Akel.
La autónoma mexiquense informó a través de un comunicado que, Diana Valdés dictó la conferencia en línea “Pautas para la nutrición en pacientes post COVID” y explicó que entre las secuelas que pueden presentar algunas personas por la COVID-19 se encuentra la fibrosis pulmonar crónica, problemas cardiovasculares como insuficiencia cardiaca, inflamación muscular e irritación de nervios, deterioro cognitivo, brotes sicóticos, así como tendencia a la depresión y desnutrición,
Apuntó que un especialista en nutrición puede ayudar a revertir dichas secuelas. Primero, dijo, debe realizarse una evaluación de riesgo nutricional, llevar a cabo pruebas bioquímicas, físicas y antropométricas, además de identificar enfermedades particulares como diabetes, hipertensión o daño renal.
Luego de esta fase, abundó, de acuerdo con las características del paciente, deben realizarse correcciones de las deficiencias nutricionales, tomando en cuenta las enfermedades tenidas.
A partir de ello, dijo, se identifican los micronutrientes que debe tomar el paciente como omega 3, vitamina C, zinc y retinol, entre otros, que se encuentran en granos como la chía, linaza o nueces, así como en el pescado, vegetales, cereales y legumbres.
La universitaria recomendó también las vitaminas A y D, presentes en la sardina, huevo, leche, queso, mantequilla, zanahoria, calabaza, mandarina, naranja y brócoli, entre otros.
Diana Valdés Akel sugirió el consumo de alimentos que contengan complejo B, presente en lácteos, huevo, hígado, pollo, cereales, frutos secos, legumbres, champiñones, coles y semillas.


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