En Estados Unidos viven más de 1.2 millones de mexiquenses, de los cuales 660 mil están en situación irregular, según la Coordinación de Asuntos Internacionales del Edomex. Muchos llevan décadas trabajando, pagando impuestos, criando familias. Pero esta semana, el miedo volvió a sus calles. Las redadas del 6 de junio en California —y la posterior represión con la Guardia Nacional— no son solo un episodio más en la larga historia de acoso migratorio. Son el síntoma de un proyecto político que ha elegido al migrante como enemigo.
Donald Trump, de nuevo en campaña, convirtió las protestas en un ensayo militar. Arrestos masivos, gas pimienta, helicópteros sobrevolando zonas latinas, granadas aturdidoras lanzadas contra jóvenes desarmados.




No es necesario saber si en esas calles estaban mexiquenses. Lo cierto es que muchos de ellos viven ahí.
De acuerdo con el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) y cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 1.2 millones de personas originarias del Estado de México residen en EE.UU., especialmente en California, Texas, Illinois y Nueva York. Solo en Los Ángeles, específicamente en Long Beach-Santa Ana, (zonas donde hay mayor concentración de mexicanos, de acuerdo con el libro Migración y Salud) se calcula que viven al menos 300 mil paisanos del Edomex.

Fuente: Tabulación del MPI de datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos combinados de 2018-22 ACS.
Municipios del Edomex que más emigran a EUA
Según Rocío González en su obra «Migrantes mexiquenses y su participación organizada», muchos de los mexiquenses que ahora radican en la Unión Americana migraron desde la década de 1940 en el marco del «Programa Bracero». Este programa, vigente entre 1940 y 1964, permitió la contratación de trabajadores mexicanos para labores agrícolas en Estados Unidos. En su mayoría, los migrantes provenían de municipios rurales mexiquenses como Amatepec, Coatepec Harinas, Tlatlaya, Tejupilco, Luvianos, Tonatico y Villa Guerrero, municipios que reflejan altos índices de intensidad migratoria.
Desde 1990, de acuerdo con González, comenzó la migración de mexiquenses desde municipios metropolitanos como Ecatepec, Tlalnepantla, Toluca, Naucalpan y Nezahualcóyotl. Estos municipios han visto un aumento en la migración hacia Estados Unidos debido a factores económicos y sociales.
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¿A qué se dedican los inmigrantes?
Viven entre la invisibilidad y la persecución. De acuerdo con la investigación de BBVA Reseach a partir de datos de la Current Population Survey, 2023, la población migrante mexicana se dedica a la construcción, servicios educativos y de salud, hostelería, manufacturas, comercio, agricultura, silvicultura, pesca, caza, transporte, electricidad y minería. Sostienen dos hogares: el suyo y el de quienes se benefician de su trabajo. Sin embargo, son tratados como criminales.

Estos trabajos son fundamentales para la economía estadounidense, y la contribución de los migrantes mexiquenses es innegable. Sin embargo, muchos enfrentan condiciones laborales difíciles y desafíos legales debido a su estatus migratorio, así como al acceso a la seguridad médica, según reporta el libro Migración y salud; inmigrantes mexicanos en estados unidos.
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Violaciones a derechos humanos
El despliegue de 2 mil elementos de la Guardia Nacional en zonas urbanas habitadas por migrantes hispanos —sin coordinación con autoridades locales— ha sido calificado como “una provocación” por el propio gobernador de California, Gavin Newsom. Diversas organizaciones civiles, como la ACLU y Human Rights Watch, denunciaron violaciones sistemáticas a derechos humanos, desde arrestos sin órdenes judiciales hasta uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos.

Nuestros paisanos, especialmente los del Estado de México, son parte del rostro más castigado del llamado “sueño americano”.
Muchos no tienen acceso a salud, educación ni justicia. Viven en silencio, sin margen de error, en constante miedo a ser separados de sus hijos, deportados sin aviso.
En promedio, los mexicanos en Estados Unidos ganan menos que otros grupos, tanto inmigrantes como nacidos en el país. En 2023, los hogares dirigidos por inmigrantes mexicanos reportaron un ingreso anual promedio de $64,500, cifra inferior a los $77,600 registrados por los hogares de personas nacidas en EE. UU. y a los $78,700 de los hogares inmigrantes en general, reporta Migration Plicy Institute.
Ese mismo año, los inmigrantes mexicanos presentaron una mayor tasa de pobreza (16 %) en comparación con el promedio de todos los inmigrantes (14 %) y con las personas nacidas en EE. UU. (12 %).
Para entender mejor: Ecatepec, Neza y Tlalnepantla, los municipios mexiquenses con más migrantes en EE. UU.
Respuesta oficial fue la represión
Hoy ese miedo se transformó en indignación. Y la indignación, en protesta. Pero la respuesta oficial fue la represión.
La política migratoria de Trump no se trata de proteger fronteras, sino de ganar votos alimentando el odio. Quien apunta contra los migrantes, apunta contra los derechos humanos, la dignidad y la idea misma de democracia.
La estrategia de Donald Trump contempla declarar una emergencia nacional, lo que le permitiría utilizar recursos militares para frenar el flujo migrante. Este discurso busca justificar medidas extremas como el uso de la Ley de Insurrección. Esta normativa otorga al presidente la facultad de desplegar tropas militares dentro del país para apoyar a las autoridades civiles en situaciones de disturbios.
La aplicación de esta ley implica la militarización de las políticas migratorias, elevando el riesgo de violaciones a los derechos humanos y de acciones represivas.

Respuesta de la presidenta de México
Durante la inauguración del Hospital de la Niñez en Puebla, Claudia Sheinbaum declaró un mensaje contundente a las acciones del gobierno de Estados Unidos: “Las mexicanas y mexicanos en Estados Unidos son hombres y mujeres de bien, no son criminales, son honestos”. “Los Ángeles no sería lo que es sin los mexicanos. Nueva York no sería lo que es sin los poblanos que están allá”, afirmó.
“No estamos de acuerdo con este modelo migratorio. No se atiende con redadas ni violencia, sino con una reforma integral que respete a los migrantes.”
En el mensaje reportó que hasta el 8 de junio, 35 mexicanos y mexicanos ya habían sido deportados.
Plan del gobierno federal
Mientras tanto, el gobierno federal lanzó el programa “México te abraza” con el fin de apoyar a los migrantes deportados. Este contempla una tarjeta de bienestar paisano con 2 mil pesos para transporte, apoyo económico y acceso al IMSS.




En AD Noticias, nos solidarizamos con cada paisano perseguido, cada madre con miedo, cada joven detenido. La represión de Los Ángeles no es un caso aislado. Es un espejo de lo que puede escalar. Y es también una advertencia: la humanidad no debe ceder ante el miedo.
El Estado de México no puede dar la espalda a su diáspora. Quienes se fueron, no lo hicieron por gusto, sino por necesidad. Hoy, más que nunca, necesitan nuestra voz.


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