Parece que las cosas no le fueron tan bien al Licenciado Peña en su visita al imperio. De acuerdo a las fotografías y a los videos que se han difundido se le aprecia una sumisa actitud de alumno regañado y a Obama la de padre o profesor que está pidiendo cuentas y dando indicaciones.
Lejos están los tiempos de la dignidad republicana y de la confrontación ideológica que en algún momento inspiraron a algunos, escasos por cierto, políticos mexicanos.
Hoy todo parece obedecer, hasta en los menores detalles, a los intereses del gobierno y de las empresas de la nación del norte con nuestros representantes en el papel de esmerados y amables instrumentos de las políticas que a aquellos convienen.
Lo anterior se pudo apreciar también en las reuniones paralelas de ese insólito personaje que tiene sumido al país en la recesión, que es el secretario de hacienda que muy ufano actúa ya francamente como vicepresidente de México a quien se pudo ver acordando con el señor Biden.
Sería ingenuo pensar que el señor Obama y sus colaboradores tengan en mente propiciar el desarrollo equitativo y justo de la población de México. Ellos actúan conforme a la vieja tesis del señor Foster Dulles: los estados unidos no tienen amigos, tienen intereses.
Así que si algo hacen con relación a nuestro país estará en esa estricta lógica aun cuando el Licenciado Peña crea o procure hacernos creer que son acciones entre amigos.
Lo peor es que mientras el gobierno siga cometiendo errores, su posición se seguirá debilitando tanto interna como externamente y la intervención de los autodenominados americanos serán cada vez más ostensibles.
PS 1 Mientras tanto la “política” a la mexicana sigue su curso. En un episodio que raya en la insania, la inefable expresidenta municipal de Toluca pidió licencia para contender por una diputación federal.
PS 2 Mientras tanto también las matanzas siguen con presuntos delincuentes que dan muestras de una conveniente torpeza, cada vez que atacan a un convoy del ejército resultan muertos.


Síguenos