Los estudiantes del Tecnológico de Estudios Superiores de Chalco (TESCHA) levantaron el paro el 30 de septiembre y regresaron a clases este 1 de octubre después de ocho días de suspensión, luego de obtener compromisos de autoridades escolares y municipales para reforzar la seguridad en los alrededores del plantel y mejorar el alumbrado de las rutas de acceso.
La suspensión comenzó el 22 de septiembre, después de una serie de asaltos registrados en las inmediaciones del Tecnológico y, particularmente, del hecho ocurrido el 21 de septiembre, cuando estudiantes fueron víctimas de un robo cerca de la entrada del plantel, ese día también realizaron bloqueos en la carretera Chalco-Miraflores como parte de la protesta.
Inicialmente los alumnos contemplaban mantener la suspensión durante una semana, pero para el 27 y 28 de septiembre el paro continuaba como indefinido debido a que consideraban que sus demandas no habían sido atendidas de manera integral.
El regreso a las aulas ocurrió después de reuniones entre representantes estudiantiles, directivos y autoridades municipales; entre los primeros avances señalados por los estudiantes estuvo la presencia constante de una patrulla en el exterior del Tecnológico y el inicio de trabajos para reparar las luminarias ubicadas en el perímetro escolar.
Patrulla y alumbrado, los primeros avances
Uno de los principales reclamos durante el paro fue establecer vigilancia en los horarios en que los alumnos llegan y salen de clases, especialmente durante el turno vespertino, además de contar con presencia policial en los dos accesos principales del plantel.
Durante la última etapa de la protesta, los estudiantes reportaron que una patrulla permanecía de manera constante afuera de las instalaciones, también comenzaron trabajos de reparación de luminarias en los alrededores del plantel, una medida relacionada con los puntos que los alumnos identificaron como zonas de riesgo durante sus traslados.
Estas acciones permitieron destrabar el regreso a clases, pero no representan por sí mismas el cumplimiento de todas las exigencias planteadas por la comunidad estudiantil.

¿Qué pidieron los estudiantes?
El pliego petitorio entregado a las autoridades contempló medidas de seguridad tanto dentro como fuera del Tecnológico.
Entre las solicitudes estuvieron:
- Coordinar patrullajes con las corporaciones municipal y estatal durante los horarios de entrada y salida.
- Reforzar la seguridad privada y los filtros de acceso.
- Reparar y ampliar las cámaras de videovigilancia.
- Mejorar el alumbrado de las rutas de acceso.
- Instalar cámaras en puntos estratégicos con conexión al sistema de seguridad.
- Establecer mecanismos para dar seguimiento a los compromisos.
Los estudiantes también solicitaron una carta de no represalias para quienes participaron en el movimiento y plantearon otras medidas relacionadas con la seguridad dentro del plantel, entre ellas la revisión de los sistemas de vigilancia y la posibilidad de contar con botones de pánico.
La dimensión de las demandas explica por qué el regreso a clases no significó que el conflicto quedara completamente cerrado.
El paro terminó, pero las demandas siguen bajo revisión
Al anunciar el regreso a las actividades académicas, la comunidad estudiantil señaló que mantendría vigilancia sobre el cumplimiento de los compromisos alcanzados.
Hasta ahora, los avances públicamente reportados se concentran principalmente en seguridad exterior y alumbrado, el principal seguimiento para los estudiantes será verificar si la vigilancia se mantiene durante los horarios de mayor afluencia, si las luminarias quedan reparadas y si las medidas relacionadas con cámaras, accesos y seguridad interna avanzan más allá de los acuerdos iniciales.
¿Qué detonó el paro?
El paro comenzó como una protesta por hechos de inseguridad ocurridos en las inmediaciones del TESCHA y terminó ocho días después con el regreso a las aulas, pero dejó una agenda pendiente entre estudiantes y autoridades.
La comunidad estudiantil había advertido durante la protesta que no buscaba únicamente una respuesta momentánea después de los asaltos, sino medidas permanentes que permitieran reducir el riesgo durante sus traslados hacia y desde el plantel.
El antecedente también será parte del seguimiento: en 2024 estudiantes del TESCHA ya habían realizado una protesta por inseguridad, por lo que el cumplimiento de los compromisos actuales determinará si las medidas adoptadas después de este paro se mantienen una vez que la movilización haya concluido.


Síguenos