Centenares de personas se arremolinaban, la tarde del domingo 24 de febrero, Día de la Bandera, en la Plaza de la República de la Ciudad de México, a las faldas del Monumento a la Revolución, donde esperaban la actuación del grupo Gallo Negro, en lo que empezaban los famosos Premios Oscar, donde “Roma”, la película de Alfonso Cuarón sólo se llevó tres de 10 estatuillas en las que estuvo nominada y cuando todo parecía miel sobre hojuelas, no fue la Mejor Película y la gente se fue apenas dijeron que la ganadora era otro filme.
Pasando la banqueta, otros centenares de fieles seguidores del grunge, ese género rockero del primer lustro de la década de los años 90 aún vigente, aguardaban, cerveza y otros elíxires en mano, el acceso al recién remodelado y con excelente acústica, Frontón México, donde tocaron durante la velada del domingo dos bandas representativas de esta manifestación artístico musical: Stone Temple Pilots y Bush.
Entre las masas diversas que se dieron cita en la Plaza de la República, no podía faltar el recorrido para ver transitar damas de compañía de diferentes modalidades y precios, así como travestis pertenecientes a la comunidad LGBTIII de una de las urbes más pobladas del mundo. El comercio musical y fílmico juntos, pero no revueltos. La policía de la capital del país no podía con el paquete en la zona, pero no hubo nada que lamentar, porque todos se portaron a la altura y nadie se quejó durante la tarde noche.
Como dato curioso, la gira que están haciendo en mancuerna Stone Temple Pilots y Bush, se llama Revolution Tour 2019, y en México tocaron a unos pasos del Monumento a la Revolución, lo cual le dio ese toque logístico perfecto para todos los ahí presentes. Otro dato curioso, obtenido por este interlocutor por un amigo técnico de iluminación de esta presentación en el Frontón México, también convertido en exitoso casino, fue que el concierto previo, el del sábado 23 de febrero, en Guadalajara, resultó tan bueno que los técnicos de audio e iluminación se vinieron en avión a la CDMX en vivo y en directo para instalar los equipos, mientras que la banda se fue a dormir directo al hotel para descansar lo suficiente y continuar su pesada agenda.
De entre las cosas rescatables de la noche, fue que el público, en especial las féminas, se dieron gusto toqueteando a los dos galanes cantantes, Jeff Gutt de STP y Gavin Rossdale de la banda inglesa Bush. La banda europea, integrada por el seis cuerdas Chris Traynor, el bajista Corey Britz y el baterista y percusionista Robin Goodridge, complació gratamente, al grado de que nadie se quejó de nada. ¡Noche redonda!
No hubo soundcheck para ninguna de las dos bandas estelares, porque tocaron dos bandas mexicanas, que ni al caso, Presi y Atma, quienes fueron todo el tiempo música de fondo, mientras que el respetable compraba cervezas o souvenirs. El respetable notó la falta de ensayo general con prueba de sonido, porque durante la presentación de una hora con 10 minutos de Stone Temple Pilots, al cantante Jeff Gutt (el sustituto ideal de Chester Bennington y del famoso y principal voz de la banda estadounidense, Scott Weiland, ambos muertos, el primero suicidio por ahorcamiento y el segundo de paro cardiaco por sobredosis de alcohol con drogas), se le fue el audio en dos ocasiones, provocando que detuvieran por un momento el show, pero eso pronto se olvidó, toda vez que la banda integrada por el baterista Eric Kretz y los hermanos DeLeo, el excelente seis cuerdas Dean y el líder bajista Robert, cuya presencia notable dejó a todos complacidos, sobretodo, porque Jeff Gutt llenó a cabalidad los zapatos del fantasma de Weiland.
Todas y cada una de las rolas cantadas en esos 70 fructíferos minutos fueron muy bien recibidas por el público que llenó el lugar en un 80 por ciento. La euforia empezó con “Wicked Garden”, le siguieron en escala “Crakerman”, “Vasoline”, “Big Bang Baby”, “Big Empty”, “Plush”, “Meadow”, “Interstate Love Song”, “Roll Me Under”, “Dead and Bloated”, “Trippin” y “Sex Type Thing”. Al final del recital, la gente salió coreando “Plush” como una manera de hacerles sentir a los integrantes del grupo, quién mandó esa noche:
“And I feel that time’s a wasted go/ So where ya going to tomorrow?/ And I see that these are lies to come/ Would you even care?/ And I feel, and I feel/ When the dogs begin to smell her/ Will shhe smell alone?/ And I feel, so much depends on the weather/ So is i training in your bedroom?/ And I see, that these are the eyes of disarray/ Would you even care?/ And I feel it/ And she feel it…”.


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