La salud financiera de los mexicanos

Actualmente, solo la mitad de los mexicanos tiene posibilidad de ahorrar, aunque 3 de cada cuatro no puede guardar más que el equivalente a un mes de sueldo o menos
junio 1, 2025

La salud es definida como un estado de completo bienestar físico, mental y social (OMS). Pareciera una idea simple, fácil de entender, pero es más bien compleja: múltiples dimensiones la componen. No solo los médicos se ocupan de la salud; antropólogos y sociólogos de la salud han mostrado los intrincados constructos que elaboramos las personas para pensar y referir la salud. Ahí están metidas, en el mismo costal, las creencias, las prácticas, los sistemas de significado, las interacciones, los recursos, los símbolos, etc.

De entre los múltiples ejercicios estadísticos que realiza el INEGI, hay uno que se llama Encuesta Nacional de Salud Financiera. Según dice dicha institución, con esta encuesta se busca “generar información estadística sobre los aspectos que definen la salud financiera de los mexicanos mayores de 18 años” y señala cuatro: ingresos y gastos, inclusión financiera, el ahorro y las deudas.

En una extrapolación simple de la definición convencional de salud, ganar bien, poder cubrir los gastos, ahorrar, no tener excesivas deudas y mantener una buena relación con los bancos sería encontrarse saludable financieramente, tener bienestar en esa materia.

Los datos recolectados por el INEGI permiten sostener que actualmente solo 17.8% del total de los mexicanos tiene un alto nivel de bienestar financiero. El resto presenta condicionantes de su libertad para vivir como desea, tiene limitado control de sus finanzas. Además, no tiene plena seguridad de poder cubrir sus gastos y deudas, además de requerir una capacidad de resiliencia muy desarrollada para salir de situaciones no previstas.

Hace más de medio siglo, el compositor Chava Flores plasmó en una de sus ingeniosas canciones (¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?) la aspiración de salud financiera popular. “¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano? Con sueños verdes no conviene ni soñar. Sueñas un hada y ya no debes nada, tu casa está pagada, ya no hay que trabajar…

Pero los datos recabados por el INEGI nos confirman que actualmente solo la mitad de los mexicanos (52%) tiene posibilidad de ahorrar, aunque 3 de cada cuatro (76%) no puede guardar más que el equivalente a un mes de sueldo o menos. Para salir de un apuro económico, la mayoría (63.2%) recurriría a familiares o amigos para pedir un préstamo. Aunque su capacidad de endeudamiento no rebasa los 3 mil pesos al mes.

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La población encuestada por el INEGI declaró que nunca o casi nunca les sobra dinero a final de mes. Esto en las siguientes proporciones: 49.9 % de las mujeres y 41.2% de los hombres. Esto significa ir al día, no tener ningún tipo de seguridad sobre su futuro financiero. Y si vemos el detalle, cuatro de cada diez personas con educación superior consideran que poco o nada están asegurando su futuro financiero. Para aquellas con primaria, secundaria o sin escolaridad, la proporción es seis de cada diez.

Con todos los datos recabados en la encuesta, el INEGI aplica el indicador de bienestar financiero en una escala de 0 a 100. En ella 0 es la peor condición y 10 la ideal de salud en materia de finanzas. Su ponderación arroja que en México tenemos un promedio de 52.8 en este indicador de bienestar financiero. Claro, ello indica que estamos en un muy frágil equilibrio en lo que hace al bienestar económico.

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Pero, así como en materia de salud, no es pertinente reducir el tema a solo la ausencia de enfermedad y la dimensión física o corporal, en lo que hace a los aspectos financieros, no es posible reducir el tema a pesos y centavos. Sí, la gente apenas y cubre sus gastos, en efecto, tiene poca capacidad de ahorro y difícilmente puede hacer frente a una emergencia, igualmente no tiene una planeación de su futuro ni elementos para pensar que no tendrá apuros a la vuelta de los años, pero ello no quiere decir que estemos desahuciados. El concepto de salud es complejo.

Salud financiera en un país en constantes crisis

Desde que tengo uso de razón, el país se la pasa en crisis, a punto de una o saliendo de otra. El dinero nunca alcanza (pero sí alcanza), las deudas se acumulan, pero las fiestas (de todo tipo) nunca se acaban y hay inflación y devaluación, pero nadie nunca deja de “echarle ganas”. La salud financiera es menos una ausencia de problemas que un constructo multidimensional, profundamente arraigado en el contexto cultural. Sí, tenemos graves problemas de desigualdad, persisten la pobreza, la informalidad y la inestabilidad económica, pero en todo tema de salud hablamos de infinidad de modos de tenerla, procurarla y vivirla.

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