Toluca, México. 7 de abril 2019. Cada siete de abril se celebra el día mundial de la salud, una fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que la población se sensibilice respecto a la conservación de un estado de bienestar físico, mental y social.
En ese sentido, cada cultura ha diseñado sus métodos para preservar la salud y si bien algunas prácticas médicas tienen un uso más extendido en el mundo, también es cierto que la medicina tradicional tiene un lugar importante en la sociedad.
Se entiende por medicina tradicional un cúmulo de conocimientos acerca de la salud y la enfermedad que proceden de los pueblos indígenas, de los cuales el 21.5 por ciento carecía de acceso a servicios de salud y el 61.2 por ciento no contaba con seguridad social, según la última encuesta del CONEVAL (2014).
Esta perspectiva medicinal enfatiza la relación que hay entre las personas y los seres vivos con la naturaleza y el cosmos; así, la salud se deriva de un estado de armonía externa entre los seres humanos, la naturaleza, las divinidades y el cosmos, en general. De modo que cuando alguien enferma, es necesario reestablecer el equilibrio que se perdió entre el cuerpo del doliente y los factores externos a él.
La herbolaria constituye uno de los fundamentos de la medicina tradicional y es que, desde épocas muy remotas, las hierbas se han usado para tratar malestares de diversos tipos. Su empleo da cuenta de la diversidad cultural que hay en México; pero, simultáneamente, muestra las faltas de asistencia médica oficial existentes en el país, donde en 2018 el 15.5 por ciento de la población no tenía acceso a clínicas de salud públicas, de acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
No obstante, por la vía de los sustentos materiales, la medicina tradicional peligra debido a la pérdida de biodiversidad, consecuencia de los procesos de cambio de uso de suelo, deforestación y depredación de los recursos naturales. Esto altera los ciclos de crecimiento de las plantas medicinales, pero también a algunas especies animales y algunos minerales que se emplean en dicha práctica.
Además de reflexionar en torno a lo que hace falta para garantizar que todos los mexicanos, que todas las personas tengan acceso a la salud, el siete de abril es también una fecha para tomar en cuenta que si los recursos naturales se siguen explotando de manera desmedida, como se ha hecho en los últimos años, el equilibrio entre humanos y entorno natural que la medicina tradicional procura conservar se verá alterado. Entonces no habrá salud que asegurar, pues no habrá, siquiera, condiciones para la vida.


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