¿Quién mató a Cristián Kustermann?
Cómo no enamorarse de un personaje como Cayetano Brulé, cubano de nacimiento pero con pasaporte norteamericano, avecindado en Valparaíso, Chile, en donde tiene un modestísimo despacho para su agencia de detective privado. Ya con esto se puede armar una muy divertida obra literaria. Pero si le agregamos el asesinato de un joven pudiente, Cristián Kustermann, cuya investigación lleva a nuestro agente a Alemania y a Cuba, por una posible relación del occiso con la militancia insurgente comunista antipinochetista… ¿Qué más se puede pedir? Pues de todo ello va “¿Quién mató a Cristián Kustermann?”, novela con la que Roberto Ampuero obtuvo el Premio Revista de Libros del periódico chileno “El Mercurio”.
Como cualquier relato detectivesco que se precie de serlo, esta novela conlleva intriga, misterio, uno que otro puñetazo, múltiples muertes –incluida la posibilidad del homicidio del personaje principal–, una vuelta de tuerca que nos llevará al clímax, etcétera (creo que lo único que le faltó a Ampuero fue alguna tormentosa relación amorosa de Brulé, aunque, a fuerza de decir la verdad, no le hace falta a la narración). Pero lo más sabroso del texto es que abordamos estos puntos desde un vistazo netamente latinoamericano: la jerga cubana (jocosa, cadenciosa) y chilena (desenfadada, templada), en contraste con la entereza y la solemnidad germana, es lo que mantiene nuestra atención, amén de estar bien desarrollada la trama.
Vale destacar que esta es la primera aparición de Cayetano Brulé, por lo que es posible que en posteriores novelas se alcancen mejores y más altos vuelos. Estará excelente si nos acercamos a las demás obras de Ampuero.


Síguenos