Sálvese quien lea

  El Libro de Job   No se necesita ser teólogo –es más, ni creyente– para conocer la historia de Job, aquel jeque poderoso y sabio, de una inmensa piedad, tanto que el propio dios hebreo Yahvé le permite a Satanás que lo torture, quitándole sus bienes, su familia e incluso su salud, para calibrarle la fe. De ahí surgen las interrogantes que expone Job ante el creador, las cuales van in crescendo hasta convertirse en imprecaciones, injurias y cuestionamientos ante la pertinencia celestial. Todo ello, en realidad, una reflexión sobre la existencia del mal y el sufrimiento, el sino
agosto 26, 2018

 

El Libro de Job

 

No se necesita ser teólogo –es más, ni creyente– para conocer la historia de Job, aquel jeque poderoso y sabio, de una inmensa piedad, tanto que el propio dios hebreo Yahvé le permite a Satanás que lo torture, quitándole sus bienes, su familia e incluso su salud, para calibrarle la fe. De ahí surgen las interrogantes que expone Job ante el creador, las cuales van in crescendo hasta convertirse en imprecaciones, injurias y cuestionamientos ante la pertinencia celestial. Todo ello, en realidad, una reflexión sobre la existencia del mal y el sufrimiento, el sino del justo y del inocente, y la incapacidad humana para comprender los designios divinos.

Mucha gente considera al Libro de Job como el poema hebreo más emblemático; algunos incluso piensas que es la obra más importante en la historia de la literatura, por encima de la “Ilíada”, la “Odisea”, “La divina comedia”, y demás textos canónicos. A pesar de lo exagerado de la calificación, es cierto lo que afirma Francisco Serrano, traductor y prologuista de la obra, cuando apunta que es “una obra maestra excepcional, admirable fusión de narrativa popular, alto lirismo, lamento individual, oráculo profético, tragedia filosófica y poema didáctico. Jorge Luis Borges decía que si hay un libro que merezca el nombre de sublime, ése es el Libro de Job”.

Para su versión, Serrano consultó diversas traducciones del poema, siempre en aras de lograr transmitir la “belleza literaria”, “la contundencia, la fluidez y la fuerza que emana” de la versión versificada del Libro de Job. Sobra decir que lo logró, y con creces.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos