Cartas credenciales
La obra de Alejandro Rossi es una “rara avis”: de formación filosófica, sus textos resuman sobriedad y sapiencia, sí, pero aderezadas de un fino humor, de una jocosidad y amenidad tan admirables que uno olvida que los temas tratados bordan lo ontológico y lo profundo. Así, en su producción encontramos tanto libros de ensayos y de narrativa como de reflexiones filosóficas, aunque hay que resaltar que unos y otros se entremezclan en una amalgama lingüística notable. Y sobre ello nos habla precisamente en “Cartas credenciales”, un precioso texto publicado por El Colegio Nacional el cual fue, precisamente, su discurso de ingreso en tal institución.
En este ensayo Rossi nos va relatando cómo fue su encuentro tanto con la literatura (recuerda en su tierna infancia una mujer que le leía “Las mil y una noches”) como con la filosofía (con un profesor de un colegio religioso, quien intentaba hablarles del pecado en el mundo, mas que sirvió para que nuestro autor cuestionara el mundo), y cómo se fue forjando su esencia escritural, a través del relato literario, “el gran lenguaje subterráneo de la humanidad”, que nos hermana y nos homologa con nuestros semejantes, sin importar origen o destino.
El libro nos entrega también las “Palabras de salutación” de Salvador Elizondo, entonces presidente de El Colegio Nacional, así como la contestación de Ramón Xirau al discurso de Rossi (ambos textos tampoco desmerecen).
Una prosa memorable, de lo mejor que se ha editado en nuestro país (Rossi nació en Italia, y es de ascendencia venezolana, pero la riqueza de su obra es orgullosamente mexicana); muy recomendable.


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