Saner: Arte urbano, neomuralismo y pasión  

Saner es uno de los artistas más exitosos e interesantes del arte urbano en la actualidad. Tuvimos la oportunidad de platicar con él: entérate de su historia, su actual trabajo, un poco de su vida personal y sus planes a futuro… Porque te aseguro que a partir de este momento no querrás perderle la pista, ya que será uno de los próximos grandes en el mundo del arte en México. Sus orígenes Saner comenzó pintando los muros de su casa a los tres años: “Tapizaba las paredes con papel de diferentes colores y texturas; mi mamá me regañaba muy seguido
abril 6, 2015

Saner es uno de los artistas más exitosos e interesantes del arte urbano en la actualidad. Tuvimos la oportunidad de platicar con él: entérate de su historia, su actual trabajo, un poco de su vida personal y sus planes a futuro… Porque te aseguro que a partir de este momento no querrás perderle la pista, ya que será uno de los próximos grandes en el mundo del arte en México.

Sus orígenes

Saner comenzó pintando los muros de su casa a los tres años: “Tapizaba las paredes con papel de diferentes colores y texturas; mi mamá me regañaba muy seguido por ello”. Más tarde, por sus épocas de preparatoria –como a los 17 años, y en compañía de algunos amigos–, comenzó con el graffiti. Nos confiesa que al terminar la prepa no sabía qué carrera estudiar, así que, sin pensarlo mucho, decidió ser ingeniero; por suerte, uno de sus profesores platicó con él y casi sin querer lo llevó por el mundo del diseño gráfico. Es egresado de la FES Acatlán, de la UNAM

¡Neomuralista!

Se ha dedicado a plasmar su trabajo por muros de todo el mundo, a través de su exquisita gráfica, su original combinación de técnicas pero, sobre todo, por reinterpretar la cultura mexicana ante los ojos del mundo entero: retoma calaveras, máscaras y colores muy nuestros, que son glorificados en sus obras.

Hablando de sus obras

Mi trabajo está muy influido por culturas populares mexicanas, y una de esas, sin lugar a dudas, es la máscara; se me hace un objeto que representa lo que está pasando en México, la extinción de la cultura o la negación de nosotros mismos, pero a la vez se puede reivindicar a sí misma: eso es lo interesante para mí… reinventar una máscara es una especie de tributo”, afirmó.

“Un día, en un famoso mercado de la Ciudad de México, llegó un mexicano a un puesto de máscaras con la intención de comprar una; obvio quiso regatear por el precio y, un poco arrogante, se fue sin comprar nada. Después llegó un extranjero con la misma intención y pagó más del precio inicial. Me sorprende cómo nos despreciamos a veces entre mexicanos”.

¿Otras influencias?

Mis influencias son muchas; todas las personas estamos influidas desde el día a día: tu familia, música, también podría decirte que los muralistas, o Guadalupe Posada, gente contemporánea o clásicos… por ejemplo, Botticelli me encanta.

¿Cuál es la obra que tiene más significado para ti y por qué?

En Australia me invitaron a pintar parte de un muro, donde participaban varios artistas. Mi sorpresa fue la reacción de un paisano, que me dijo: “no sabes cuánto extraño estar en México con mi gente, la cultura, los amigos, la familia, y ver tu obra aquí me recuerda ese sentimiento de estar en México; cada vez que me sienta melancólico vendré aquí a ver tu muro, me hace sentir como en casa”. ¡Wooow! Imagínate la sensación tan grata que sentí al escuchar esas palabras; desde ese momento me parece que ese muro en Australia cobró un nuevo significado.

¿Qué música escuchas cuando estás trabajando? ¡De todo! Absolutamente de todo… Puedo escuchar de pronto cumbias, luego electrónica. Los últimos discos que compré fueron en Nueva Zelanda: música de aborígenes, ritos y cantos mezclados. Últimamente he expandido mi gusto musical.

¿Cómo está México en el mapa mundial del arte urbano? Es muy interesante el efecto mexicano, porque muchos artistas extranjeros que conozco quieren venir aquí; les llama mucho la atención el intercambio cultural que pudiera darse. También se está dando un mayor número de mexicanos pintando en el extranjero; serán como unos 15 y, créeme, son muchos. Afortunadamente México ya está teniendo más exportación.

¿Si te quedara una semana de vida, qué harías con ese tiempo?

¡Qué fuerte! La verdad voy a echar el speech de la salud: en primer lugar me hubiera arrepentido de no cuidarme; número dos (que esto es algo que debemos hacer todos los días), limaría asperezas con todas las personas, cerrar ciclos… Tercero, ¡divertirme todo el tiempo! Hacer tarugadas, sin penas, sin miedos… Cuarto, comer muchos dulces: soy adicto al dulce de tamarindo, y por último viajar y, claro, seguir dibujando: mi trabajo no es trabajo.

¿Qué mensaje mandas a los lectores?

Sé que puede ser difícil encontrar lo que verdaderamente te gusta… Pero una vez que lo encuentras, es lo mejor que te puede pasar; la idea es no desesperarte. Lo más importante en cualquier cosa que hagan es la constancia; sé que suena muy trillado, ¡pero es verdad! Hacer lo mismo muchas veces te lleva a la perfección, o por lo menos a mejorar tu trabajo; cuando haces algo que te gusta no se vuelve trabajo, se vuelve una pasión. Lo peor que te pueden decir es “buen trabajo”, ya que a partir de ese momento te vuelves conformista; siempre hay que ir por más.

¿Lo que más amas? Mi pareja… Y estar con mi perro; él me ve estresado y me pone una cara de “anda, vamos a pasear”… y ¡él me pasea a mí! La mujer que canta, una película súper recomendable.

Esto fue sólo una probadita de lo que platicamos. No te pierdas la entrevista completa en Escaparate! Tv.

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