Frenan colonos obra hidráulica en Xico por temor a hundimientos en la zona

Vecinos de Valle de Chalco detuvieron la perforación de un pozo en un parque comunitario; acusan falta de información y temen daños estructurales en viviendas.
mayo 8, 2026

En San Miguel Xico Primera Sección, en Valle de Chalco, la perforación de un pozo de agua desató un conflicto que refleja dos problemas estructurales del oriente mexiquense: la escasez hídrica y la fragilidad del suelo. Vecinos de la comunidad frenaron los trabajos tras denunciar opacidad en el proyecto y advertir riesgos de hundimientos en una zona ya marcada por fracturas y asentamientos diferenciales.

La intervención comenzó en un parque de uso comunitario, uno de los pocos espacios públicos de la colonia. La presencia de maquinaria y elementos de seguridad detonó la inconformidad vecinal, que exigió detener la obra hasta conocer sus alcances técnicos. Para los habitantes, el problema no es solo la pérdida del espacio, sino lo que ocurre debajo: un subsuelo inestable que, aseguran, ya ha provocado daños en viviendas.

El reclamo apunta a la ausencia de información pública. Los vecinos solicitaron conocer estudios geotécnicos, dictámenes de riesgo, permisos de perforación y medidas de mitigación, sin que hasta ahora exista una exposición clara y accesible de estos elementos. En un territorio donde las grietas en muros y calles no son excepcionales, la incertidumbre pesa más que cualquier promesa de abasto.

El contexto técnico alimenta esa preocupación. El acuífero Chalco-Amecameca, según datos de la Comisión Nacional del Agua, registra presión por extracción y disponibilidad negativa, una condición que refleja sobreexplotación. Si bien esto no implica automáticamente que un nuevo pozo genere daños inmediatos, sí configura un entorno de riesgo acumulado donde cada intervención modifica el equilibrio del subsuelo.

La oposición en Xico no es un caso aislado. En Valle de Chalco, la crisis del agua ha derivado en tandeos prolongados, redes deterioradas y pozos fuera de operación. En ese escenario, nuevas perforaciones aparecen como solución técnica, pero también como detonantes de conflicto social cuando se perciben sin transparencia. En 2025, vecinos de la colonia Jardín ya habían rechazado un proyecto similar bajo argumentos prácticamente idénticos.

El fondo del problema no es únicamente hidráulico, sino de gestión pública. La necesidad de garantizar el suministro de agua convive con la desconfianza hacia las autoridades que ejecutan las obras. Cuando los proyectos llegan sin información suficiente, la obra deja de ser solución y se convierte en amenaza.

Hasta ahora no existe confirmación pública de cancelación o reubicación del pozo, ni se han difundido de forma abierta los estudios técnicos que permitan dimensionar los riesgos. La falta de información no resuelve el conflicto: lo amplifica.

En Xico, el dilema no es elegir entre agua o estabilidad del suelo. El problema es que, ante la opacidad, los vecinos sienten que podrían perder ambas.

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