Toluca, México; 30 de abril de 2018. Las anomalías denunciadas por los pacientes de enfermedad renal crónica (ERC) sobre el mal funcionamiento de los productos del tratamiento de diálisis peritoneal y automatizada no tienen que ver con los estándares de calidad de los productos, afirmaron médicos de la marca PiSA, empresa que suministra actualmente los insumos para dichos tratamientos en territorio mexiquense.
El pasado 19 de abril una veintena de pacientes se manifestaron frente a las instalaciones del Hospital General Regional 251 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el municipio de Metepec, denunciando su inconformidad contra el cambio de marca para sus tratamientos de diálisis de Baxter a PiSA. Señalaron que la calidad de los productos como catéteres, bolsas de diálisis, conectores, líneas y otros insumos carecían de calidad ya que, argumentaron, el material era más débil, tenía desperfectos y no funcionaba.
Los enfermos renales alertaron que con el cambio de marca vieron mermada su salud, al tiempo que acusaron incluso de muertes de pacientes por estas causas.
En entrevista, personal del laboratorio PiSA, cuya sede se encuentra en la ciudad de Guadalajara, afirmaron que las anomalías obedecen a una escasa capacitación de médicos y enfermeras para el correcto funcionamiento de la terapia, y a su vez la mala aplicación de la técnica para realizar el tratamiento por parte de los pacientes o de sus cuidadores.
Explicaron que es hasta cierto punto “normal” la resistencia de los pacientes por el cambio de una marca a otra. “Implica cambiar de rutina, adaptarse a una nueva técnica, y a nuevos instrumentos con los que no están familiarizados”, señalaron.
Rechazaron que exista mala calidad en los productos licitados pues aseguraron que los laboratorios cuentan con todas las medidas de seguridad para su elaboración con estándares internacionales como la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y nacionales, como la Norma Oficial para la práctica de hemodiálisis.
En este sentido lamentaron que en la mayoría de los hospitales del sector salud no exista un compromiso real por atender de manera óptima este tipo de padecimientos, tan solo por mencionar un ejemplo, no se cuenta con un número adecuado de nefrólogos en el país, por ello médicos internistas o enfermeras no capacitados en el tema son quienes realizan desde el diagnostico-muchas veces erróneo y/o tardío- hasta los tratamientos a los pacientes.
Aunque el director del hospital, Jesús Alcantar Ramírez, se comprometió a revisar cada uno de los casos de los pacientes afectados por el cambio de marca, los especialistas señalaron que es esencial seguir el tratamiento al pie de la letra, independientemente de la marca que lo suministra.
Entre los puntos fundamentales está el contar con un espacio limpio para realizar los tratamientos de diálisis, extremar precauciones para evitar infecciones, lavado de manos constante y correcto, uso de antiséptico desinfectante; además de la correcta colocación de cada uno de los materiales: líneas, catéteres, bolsas, conexiones, etc. Los especialistas señalaron que, según visitas realizadas a los domicilios de los pacientes, en muchas ocasiones no se cuenta con las condiciones idóneas para realizar la terapia, principalmente en cuestión de espacio y limpieza.
Aseguraron que al reunirse con tres de los 20 pacientes que se manifestaron contra PiSA, concluyeron que los enfermos estaban aplicando una técnica “hibrida”, es decir, mezclan las instrucciones y herramientas de ambas marcas (la anterior Baxter y la actual PiSA), lo cual demerita la calidad y efectividad del tratamiento.
Al respecto, Karina Renoirte López, directora médica de Nefrología en PiSA, refirió que la marca trabaja en el Estado de México con el IMSS Oriente desde hace dos años y con IMSS Poniente (al cual está adscrito el Hospital 251 de Metepec) desde el 2017. Detalló que en ambas delegaciones la farmacéutica atiende a 4 mil nueve pacientes con diálisis peritoneal.
• ¿Qué es la enfermedad renal crónica? “ERC”
Es la pérdida lenta de la función de los riñones con el tiempo. El principal trabajo de estos órganos es eliminar los desechos y el exceso de agua del cuerpo. Se clasifica desde el grado o estadía 1 al 5, cuando el paciente se ubica en este grado hay un funcionamiento por debajo del 15% entre ambos riñones, es indispensable iniciar diálisis, hemodiálisis o trasplante renal.
• Sólo uno de cada cinco enfermos renales tiene acceso a tratamiento
Aunado a que en México no existe el personal médico especializado en la atención a pacientes renales, las cifras indican que sólo uno de cada cinco pacientes tiene acceso al tratamiento en cualquiera de sus tres vías principales (diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal). La ERC es mortal y no es curable.
Datos clave para tomar en cuenta:
• La enfermedad renal crónica (ERC) pasó del lugar 27 al 18 en 20 años como una de las principales causas de muerte a nivel mundial.
• Causas que originan la enfermedad: diabetes e hipertensión.
• Factores de riesgo:
*Presión arterial alta.
*Consumo de tabaco.
*Colesterol alto.
*Obesidad.
*Inactividad física y/o sedentarismo.
*Consumo de alcohol.
• Se estima que para el 2025 sean 212 mil casos de ERC en México.
• Para detectar la ERC basta con un examen de química sanguínea y general de orina, cuyo precio ronda los 100 pesos, se recomienda que se realice por lo menos una vez al año.
• La mayoría de los pacientes en México tienen diagnóstico tardío.
• Síntomas de la enfermedad:
*Cansancio.
*Hinchazón en pies y tobillos.
*Palidez.
*Cambio en la frecuencia al orinar.
*Dolor y/o ardor al orinar.
*Nauseas.
*Cambios en la respiración.
*Aliento con sabor a metal.
*Pérdida del apetito.
• Al año hay un crecimiento de ERC en 11%.
• La ERC es la quinta causa de mortalidad en los mexicanos.
• Actualmente existen aproximadamente 160 mil personas con grado 5 de enfermedad renal (su vida depende de diálisis o trasplante).
• De acuerdo con información del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), más de 13 mil personas esperan recibir un trasplante de riñón.
Exhortos
Los especialistas en el tema exhortaron a la población en general a cuidar y/o cambiar sus hábitos alimenticios y físicos; a hacer de la prevención un eje de la salud, y a que acudan al médico al menor síntoma, para evitar un diagnóstico tardío, toda vez que cuando esto sucede, el paciente no vive más de tres meses, después de detectada la enfermedad.
En este sentido, llamaron a los pacientes renales a seguir el tratamiento al pie de la letra; tomar los medicamentos sin fallar, realizar los tratamientos con escrito control de limpieza y paso por paso, y a llevar una dieta acorde a su tratamiento.
Finalmente, al Seguro Social y a otras instituciones del sector salud, los instaron a comprometerse con los pacientes de ERC, a capacitar a su personal, mismo que posteriormente deberá de replicar esa capacitación a los pacientes de manera correcta y a hacer una revisión constante de los casos que registren en sus unidades médicas, para con ello elevar la calidad de vida de los pacientes. “Aunque para la mayoría de la gente la enfermedad renal, diálisis o hemodiálisis es sinónimo de muerte, hay que cambiar el paradigma y pensar que debe ser un reto y un área de oportunidad para tener mejor calidad de vida mientras se recibe el tratamiento”, finalizaron.


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