En el Estado de México hay mucho dinero, pero muy mal repartido. Su mayor problema estructural es, sin duda, la injusta distribución de la riqueza. La contradicción de ser la segunda economía nacional y al mismo la entidad con la mayor cantidad de pobres en el país, evidencia que algo está muy mal. La mayoría tiene muy poco, casi nada; mientras, una pequeñísima minoría tiene mucho, casi todo. La fórmula más eficaz para acortar la brecha, es la salarial. Pagar cada vez mejor al trabajador para sacarlo de la precariedad, es no solo imperativo económico, sino ético.
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En el Estado de México, de acuerdo con los datos más recientes disponibles de la Secretaría del Trabajo, alrededor de un millón de trabajadores reciben una paga menor al salario mínimo y 3 millones más ganan apenas el equivalente a entre 1 y 2 salarios mínimos. La precarización salarial es obvia, por ende, la baja calidad de vida. El promedio de ingresos del 55 por ciento de los trabajadores está por debajo de 6 mil pesos mensuales. Terrible.
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El aumento de 15 por ciento al mínimo representará solo 18 pesos con 50 centavos más por día. El trabajador más necesitado tendrá que vivir con 142 pesos al día, unos 7 dólares. Indigna que a los patrones les parezca excesivo y hagan un argüende con el falso argumento de que pagar eso extra podría llevarlos a la quiebra. Son francamente mezquinos y codiciosos.
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La alcaldesa de Metepec no solo regala recursos públicos a su hija mayor Mariana, pagándole un sueldazo de un millón de pesos al año, pretende heredarle el cargo. Así es, quisiera que MORENA haga a Marianita candidata a la presidencia municipal y a ella diputada. Parecería una broma, pero no.
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De todos los alcaldes mexiquenses del PRI, quien tiene las mejores notas es Mauricio Osorio Domínguez, de Valle de Bravo. Al menos en el juicio de su propio partido y de las encuestas de aprobación que aplica desde hace meses. Quizá por eso le considere para colocarlo en top ten de la lista de candidatos plurinominales a diputados locales. Veremos si no lo desclavan antes, como suele suceder.


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