Planear el ingreso y el gasto de más de 300 mil millones de pesos cada año, debe ser agotador. Quincena con quincena preparar y pagar una nómina de casi 6 mil millones de pesos, es como para volverse loco. Lidiar con bancos a los que debes dinero y con alcaldes de todas las filias y fobias que te persiguen por dinero, sin duda es extenuante. Quizá eso explique el porqué de tanta rotación en los mandos medios de la secretaría de Finanzas; a su jefe, Rodrigo Jarque, se le nota estresado. Quizá no lo disfruta tanto como se pensaría o no le hace tan feliz tanta responsabilidad. Son conjeturas buscando una explicación de porqué se le ve tan tenso las fotografías.
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La economía estatal ya hubiera colapsado en esta pandemia de no ser por los paisanos que viven en Estados Unidos que sin falla envían a sus familias dólares para su manutención. Vaya paradoja, salieron huyendo de la pobreza y ahora ellos son uno de los pilares que hacen que esto no se caiga. Son más de un millón de mexiquenses que trabajan duro y que mes con mes mandan remesas entre 250 y 300 millones de dólares. Ellos, como los trabajadores sanitarios, son los verdaderos héroes. El gobierno debería de reconocerles públicamente.
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Las cosas en la secretaría de Salud parecen no estar tan bien como nos dijeron. Los nuevos responsables han expresado en innumerables ocasiones en voz baja que encontraron a su llegada un desorden, por decirlo en palabras amables. Quizá no sea más que barullo insensato o grilla barata, pero por supuesto que magulla la reputación del exsecretario Grabriel O´Shea y del ex coordinador de Administración y Finanzas, Fred Rescala, que tanto se esforzaron en hacer bien las cosas. El canibalismo es una de las lamentables enfermedades de la administración pública.
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No, aquí no hay alitolovers. O mejor dicho, si los hay son muy poquitos. La malquerencia de los grupos políticos priístas mexiquenses quizá sea una apuesta equivocada porque pasan por alto que Alejandro Moreno tendrá el control de los 70 diputados federales la próxima legislatura y que tendrá una gran influencia en las decisiones presupuestales. Oaxaca, Coahuila e Hidalgo, sostienen a “Alito”, no deberían hacer malos cálculos. ¡Abran las puertas, señores!
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Por primera vez el índice de aprobación popular del gobernador Alfredo del Mazo rebasa el tope de los 40 puntos, francamente una hazaña considerando que inició su sexenio con grave déficit no sólo de popularidad, sino de legitimidad. Está empezando su quinto año de gestión y, como suele suceder en estos ciclos, estará en la parte más alta del ejercicio del poder. Este ha sido un muy muy buen año para del Mazo y, si hace los ajustes correctos, el siguiente podría serle mejor y tomar así todos los hilos de la sucesión.


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