El perredista Juan Zepeda anda que se le queman las habas por brincar a una diputación el año próximo. No pierde oportunidad para hacerse publicidad que paga con fondos públicos municipales. El perredista está más preocupado por continuar su carrera política que en gobernar bien a uno de los municipios con más carencias y pobreza. El perredista alcalde de Nezahualcóyotl es igual que uno muy malo priísta, nada más que amarillo.
*
Y si el PRD gobierna de la patada, qué decir del PAN… igual o peor. Pedro Rodr&i


Síguenos