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Se dice que

Otro hombre feliz es Enrique Peña. Parece que ahora sí ha encontrado en lo personal lo que buscaba

Los bonos de Alfredo del Mazo cotizan bien. El gobernador del Estado de México ha consolidado una buena posición política a lo largo de sus 4 años de gestión. Sin duda hoy vive su mejor momento, aunque sus adversarios, críticos y mal querientes no le reconozcan mérito. Hoy tendrá un buen día como orador en la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Esta claro que el presidente le tiene gran consideración y respeto. No, efectivamente no es el más carismático, pero hay que reconocerle que no ha obstaculizado el cambio.

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Ernesto Nemer podrá ser o no candidato a la gubernatura, pero se le ve feliz, como nunca. Es obvio que está en un gran momento de su vida. No lo oculta, quizá no pueda porque está colmado. Nemer es un contendiente serio, de entre todos los que se mencionan el de mayor experiencia. Sí, podrá o no ser candidato, de él no depende, pero por como se le ve, en lo personal ya ganó y eso, a final de cuentas, es lo realmente importante.

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Otro hombre feliz es Enrique Peña. Parece que ahora sí ha encontrado en lo personal lo que buscaba. Vive intensamente en España a donde acuden a visitarlo familia y sus verdaderos amigos. No es un hombre que parezca derrotado, ni agobiado. Por el contrario, se le ve radiante y activo. El expresidente será pieza clave en los acuerdos de la élite para la sucesión, quienes le dieron la espalda creyéndole muerto o apestado, se equivocaron. Será factor.

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Hace años que la comunicación social de la Fiscalía General de Justicia —antes Procuraduría de Justicia— es miserable, mediocre. Por perversidad o ineptitud la redujeron a alimentador de historias policiacas, a entretenimiento morboso. Este es un buen momento para cambiar el paradigma entendiendo su enorme relevancia.

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Pocos conocen a Toluca tan profundamente como el maestro Alfonso Sánchez Arteche, quien ha puesto en duda, con sólidos argumentos históricos, que Toluca cumpla 500 años. No hay forma de sostenerlo, es una ocurrencia, una anécdota construida. Ya solo eso nos faltaba. Pero como dice el brillante hijo del “profesor Mosquito”, eso es lo de menos. Cierto, razones nos sobran para agradecerle y celebrarla. Amemos Toluca.