*Dos aspirantes en el sarao San Román
*La candidata de Margarita y Felipe
*Las dos cartas de Moreno Valle
*Los periplos de un Notario
*Max Quintana y sus ligas
El presidente estuvo el fin de semana en Ixtapan de la Sal para cumplir con compromisos sociales. Nicole Peña Pretelini amadrinó la confirmación católica de la menor hija de Roberto San Román. Fue una fiesta privada en el Hotel Ixtapan a la que muy pocos fueron convocados, pero Ana Lilia Herrera y Carlos Iriarte sí, ninguno otro de los aspirantes.
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Laura Rojas es senadora de primer minoría por el Estado de México, pero pocos, verdaderamente muy pocos, aquí la conocen. Regidora en Tlalnepanta y diputada federal por el principio de representación proporcional. Nunca ha ganado una elección directa, su trabajo político ha sido mas de elite que de base social. Ella es la aspirante a la gubernatura que alientan e impulsan Margarita Zavala y Felipe Calderón. Ricardo Anaya tampoco la ve mal, pero francamente sus posibilidades son muy pocas, la estructura local del PAN no la quiere.
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Y si Margarita impulsa a Laura, Rafael Moreno Valle apuesta en público por Ulises Ramírez y, en privado, anima a Juan Carlos Núñez Armas. El gobernador poblano que quiere ser presidente ha optado por hacer una alianza con el polémico diputado Ramírez quien, a pesar de todo, mantiene el control en amplio espectro del PAN en el Estado de México.
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Jorge Ramos Campirán, hechura política de César Camacho de quien llegó a ser secretario particular en la gubernatura, curiosamente nombrado Notario no por el favor de su mentor, sino por gracia de Arturo Montiel, fue electo la semana pasada presidente del Colegio de Notarios del Estado de México para el periodo 2016-2018. Le tocará el largo periodo de transición en la gubernatura primero, después en la presidencia de la República, el Congreso federal, la legislatura local y los 125 municipios. Serán 24 meses muy ajetreados.
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La renuncia de Max Quintana a la dirección de desarrollo Social de Metepec, ha querido ser interpretada por algunos como una pequeña señal en la carrera por la sucesión. No dejaría un puesto en el que gana muy bien y controla una buena cantidad de recursos si no fuera, conjeturan, para irse a la campaña de Ana Lilia. Efectivamente, Max es muy cercano a la aspirante a la candidatura priísta, pero también lo es al secretario particular del presidente Peña, que es su suegro. Max está casado con Ana, hija de Erwin Lino. Tampoco habría que recordar que en el origen las primeras oportunidades se la procuró el actual presidente de la Junta de Coordinación Política, Cruz Roa. Cada quien ve las cosas como le convienen, no hay más.


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