¿Por qué el Senado debate el ascenso y descenso del futbol mexicano?

La desaparición de la movilidad deportiva entre la Liga MX y la Liga de Expansión dejó de ser solamente un asunto de cancha: legisladores advierten posibles efectos económicos, laborales y regionales, mientras la autoridad antimonopolio investiga las condiciones de acceso a las competencias profesionales
septiembre 17, 2026

La eliminación del ascenso y descenso en el futbol mexicano será discutida en el Senado de la República. Sin embargo, los legisladores no votarán todavía su restablecimiento ni tienen en sus manos una propuesta que obligue directamente a la Liga MX a modificar su reglamento.

El primer paso será el conversatorio Fuera de lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el futbol?, programado para el lunes 21 de septiembre. En el encuentro participarán legisladores, deportistas, especialistas y representantes del futbol mexicano para analizar las consecuencias deportivas, económicas, laborales y jurídicas de mantener cerrada la Primera División.

El foro es impulsado por el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, encabezado en el Senado por Clemente Castañeda, y ha recibido el respaldo de legisladores del PAN y del PVEM.

La discusión llegó al Congreso después de que la Federación Mexicana de Futbol prolongara la eliminación del ascenso y descenso más allá del periodo originalmente establecido.

La discusión del ascenso y descenso en el futbol mexicano llega al senado para ser discutido. /Foto: Record.

De una suspensión temporal a una liga cerrada

En abril de 2020, la Federación Mexicana de Futbol suspendió durante seis temporadas el intercambio de clubes entre la Liga MX y la entonces recién creada Liga de Expansión. La medida fue presentada como una forma de estabilizar financieramente a los equipos de la segunda categoría.

Durante ese periodo, los clubes que ocupaban los últimos lugares de la tabla de cocientes en Primera División pagaban multas económicas, pero conservaban su lugar en la Liga MX.

En 2025, varios equipos de la Liga de Expansión acudieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo para solicitar el restablecimiento inmediato del sistema. El tribunal rechazó su petición, pero estableció que la última temporada comprendida en el acuerdo de suspensión era la 2025-2026.

Esto generó la expectativa de que la movilidad deportiva regresaría después de ese periodo. No ocurrió así.

El Reglamento de Competencia 2026-2027 de la Liga MX estableció que los clubes de Primera División no descenderán y que los equipos de la Liga de Expansión tampoco podrán ascender por sus resultados deportivos.

La decisión transformó una suspensión temporal en un modelo en el que el desempeño dentro de la cancha dejó de ser suficiente para ingresar al máximo circuito.

Pese a que se había anunciado como una medida para que los equipos del ascenso se reorganizaran, la eliminación de la promoción de categoría fue eliminada de manera definitiva por vía deportiva. /Foto: RRSS.

Un problema de competencia económica

Para los promotores del foro, el cierre de la Liga MX protege a los 18 clubes que ya forman parte de la Primera División y limita la entrada de nuevos competidores.

La discusión adquirió mayor relevancia el 14 de septiembre, cuando la Comisión Nacional Antimonopolio abrió el expediente IO-001-2026 para investigar posibles prácticas monopólicas relativas en el mercado de la afiliación, organización y acceso a las competiciones de futbol profesional federado en México.

La investigación no señala todavía a la Federación Mexicana de Futbol, la Liga MX o algún club como responsables de una conducta ilegal. Tampoco menciona expresamente la eliminación del ascenso y descenso.

Sin embargo, su objeto coincide con la controversia central: quién puede participar en las competiciones profesionales, bajo qué requisitos y si las reglas actuales funcionan como barreras de entrada.

En caso de encontrar una práctica anticompetitiva, la Comisión podría ordenar su corrección y aplicar sanciones de hasta el 10 por ciento de los ingresos anuales del agente económico responsable.

Este procedimiento es independiente del debate legislativo y, por ahora, constituye la vía con mayor capacidad para producir consecuencias obligatorias.

El futbol y las funciones reconocidas por el Estado

Aunque la Federación Mexicana de Futbol es una asociación civil, sus decisiones no se encuentran completamente fuera del alcance de la legislación mexicana.

La Ley General de Cultura Física y Deporte reconoce a las federaciones deportivas como Asociaciones Deportivas Nacionales. El artículo 51 establece que estas organizaciones ejercen, por delegación, funciones públicas administrativas y actúan como colaboradoras del Gobierno federal.

Entre sus funciones se encuentran organizar y calificar las competiciones oficiales, promover su disciplina y actuar como organismos rectores del deporte correspondiente.

La misma legislación determina que sus estatutos y reglamentos deben respetar las leyes mexicanas y que su actuación puede ser supervisada por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.

El Congreso de la Unión, además, tiene facultades constitucionales para legislar en materia de cultura física y deporte. Esta es la base que permite al Senado discutir el modelo de competencia del futbol profesional, aunque no significa que pueda modificar directamente un reglamento mediante una declaración política.

El Senado puede discutir el modelo de competencia del futbol profesional, aunque no significa que pueda modificar directamente un reglamento mediante una declaración política. /Foto: RRSS.

Las consecuencias de una liga sin movilidad

DimensiónEfecto señalado en el debate
DeportivaLos resultados en la cancha ya no permiten subir o bajar de categoría.
EconómicaLos clubes que ya están en Primera conservan su lugar y se restringe la entrada de nuevos competidores.
LaboralLa falta de nuevos proyectos limita plazas y trayectorias para futbolistas, entrenadores y otros trabajadores.
RegionalLas ciudades sin equipo de Primera no pueden alcanzarla únicamente mediante el mérito deportivo.
JurídicaSe discute si las reglas de acceso funcionan como barreras anticompetitivas dentro de un mercado nacional.

Menos clubes y menos oportunidades

Los legisladores que promueven el debate sostienen que la eliminación del ascenso tiene consecuencias que van más allá de la cancha.

Sin movilidad deportiva, una ciudad que no cuenta con un equipo de Primera División no puede conseguirlo mediante los resultados de un club local. Tampoco existe para los equipos de categorías inferiores una ruta completa para aumentar su valor, atraer inversiones y llegar al máximo circuito.

El senador panista Miguel Márquez relacionó esta situación con las oportunidades para los futbolistas mexicanos. El 14 de septiembre presentó una iniciativa para establecer mecanismos de detección, formación y seguimiento del talento nacional hasta su incorporación al alto rendimiento o al deporte profesional.

La iniciativa no ordena restablecer el ascenso y descenso. El legislador anunció que ese asunto será objeto de un exhorto posterior.

Márquez argumentó que una estructura abierta generaría más clubes competitivos, más espacios profesionales y mayores oportunidades para que los jugadores jóvenes acumulen minutos.

Por su parte, el senador del PVEM Jorge Carlos Ramírez Marín planteó revisar casos como el de Deportiva Venados, conjunto de Yucatán que ganó deportivamente su categoría, pero no pudo subir por las condiciones administrativas establecidas para participar en la división superior.

La eliminación del ascenso deportivo ha abierto la puerta a que solo se pueda ingresar a la Liga Mx mediante la compra de una franquicia, tal como hizo Atlante que compró el lugar de Mazatlán. /Foto: RRSS.

El alcance real del Senado

El Senado puede reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte, establecer principios generales de transparencia y competencia, solicitar información y convocar a las autoridades deportivas.

También puede aprobar exhortos para pedir a la Conade o a la Federación Mexicana de Futbol que revisen sus decisiones.

Pero un exhorto no es obligatorio y el conversatorio del 21 de septiembre tampoco modificará automáticamente el Reglamento de Competencia.

Una eventual intervención directa requeriría una reforma legal aprobada por ambas cámaras del Congreso. Incluso entonces tendría que construirse cuidadosamente para evitar una intromisión arbitraria en las decisiones técnicas de las organizaciones deportivas y posibles controversias con las reglas de la FIFA.

La distinción es fundamental: el Estado no tendría que decidir qué equipo asciende o desciende, pero sí puede establecer las condiciones legales bajo las cuales una federación organiza una competencia nacional y participa en una actividad económica.

El debate de fondo consiste en determinar si una asociación que organiza oficialmente el futbol mexicano puede cerrar indefinidamente el acceso a su principal competencia y sustituir el mérito deportivo por criterios económicos o administrativos definidos por sus propios integrantes.

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