Recientemente la Comisión Nacional de Derechos Humanos dio a conocer su informe 2015 de actividades, sobre el Mecanismo Nacional de Prevención de Tortura realizado dentro de los centros de detención, en el que se encontró una problemática muy peculiar y que es conocida por todos, y es que hay hacinamiento, falta de infraestructura adecuada, falta de servicios de salud, presencia de grupos de poder, violaciones a sus garantías jurídicas y derechos humanos, etc.
Para ello, la Comisión Nacional realizó un total de 428 visitas de supervisión a centros de detención o de internamiento administrados por autoridades de los tres niveles de gobierno en los Estados de Veracruz, Nuevo León, Sonora, Quintana Roo, Tamaulipas, Michoacán y Guerrero.
Las visitas se realizaron en base al protocolo facultativo a cargo de la Comisión Nacional que busca proteger, pero sobretodo prevenir que las personas privadas de su libertad sean torturadas o reciban otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.
El informe detalla que existen alrededor de 5 mil lugares que albergan a las personas privadas de la libertad, como cárceles, separos de seguridad pública, instituciones psiquiátricas, centros de internamiento para adolescentes, estaciones migratorias, agencias del ministerio público y fiscalías, entre otras; en donde se encontró que el 63 por ciento de los reos todavía no son sentenciados, y que sólo 13 de las 91 cárceles cumplen con la ley; además de que gran parte de los centros no cuentan con suficiente personal o éste no se encuentra debidamente capacitado, aunado a que en no hay supervisión por la forma en que son tratados los internos, así como la falta de aplicación de programas para detención y atención de adicciones y la infraestructura adecuada para cualquier tipo de discapacidad.
Con todos estos resultados podemos concluir que existe una grave crisis de violación permanente de los derechos humanos de las personas que pueden ser privadas de la libertad por diversos motivos, ello las hace vulnerables para que reciban malos tratos o lo más preocupante, tortura por parte de las autoridades. Es importante evitar que nuestro país siga por la línea del autoritarismo y se transforme en un estado democrático donde se valore a cada una de las personas no importando su condición o su actuar, pues al fin y al cabo todos somos iguales.


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