Sálvese quien lea

La tejedora de sombras Christiana D. Morgan fue una mujer fascinante: brillante psicóloga, paciente de Jung, apasionada estudiante de arte, esposa de un veterano de guerra (aunque su amor pertenecía a Henry Murray, con quien cocreó el Test de Apercepción Temática), atribulada por visiones y por los trances a que era sometida por su doctor… y, sin embargo, a todos aquellos que no mostramos un particular interés por la psicología nos resultaría una categórica desconocida, si no fuera por la novela “La tejedora de sombras”, de Jorge Volpi. El autor se vale de los diarios y archivos de y sobre
octubre 23, 2015

La tejedora de sombras

Christiana D. Morgan fue una mujer fascinante: brillante psicóloga, paciente de Jung, apasionada estudiante de arte, esposa de un veterano de guerra (aunque su amor pertenecía a Henry Murray, con quien cocreó el Test de Apercepción Temática), atribulada por visiones y por los trances a que era sometida por su doctor… y, sin embargo, a todos aquellos que no mostramos un particular interés por la psicología nos resultaría una categórica desconocida, si no fuera por la novela “La tejedora de sombras”, de Jorge Volpi.

El autor se vale de los diarios y archivos de y sobre Morgan que existen (Jung dictó unos seminarios en donde analizaba los trances de Christiana, y ella llevó un registro de sus sesiones con el eminente doctor; Volpi también consultó la biografía de Claire Douglas, “The Life of Christiana Morgan”, e incluso hay dibujos de la afligida psicóloga que aparecen en el libro) para recrear, ficcional pero puntualmente, la vida de esta descomunal mujer. Lástima que ello sea lo más destacable.

La novela obtuvo el V Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa 2012; el jurado (presidido por Alberto Manguel, Carmen Posadas, Clara Sánchez, Carlos Revés, Imma Turbau y Ricardo Sabanes) tuvo que, sospecha quien esto escribe, aplicar una de las máximas de los certámenes literarios: “No se premia lo mejor, sino lo menos peor”. La narración de Volpi peca de insulsa: es sosa y a ratos parecería sacada de un relato de Corín Tellado. Sólo vale la pena para quienes deseen conocer más sobre Morgan, o sobre el propio Jung.

 

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