Sálvese quien lea

Alberto Savarus Así como Carlomagno o Napoleón quisieron abarcar al mundo, Honoré de Balzac buscó, en cerca de un centenar de narraciones, alrededor de catorce mil cuartillas, englobar a “la sociedad”, así, toda, tan heterodoxa, tan vasta, tan universal. Su “Comedia humana” –en franca referencia a la obra suprema de Dante, asimismo tan compleja y copiosa–, esa magnífica faena con la cual Balzac no sólo buscó retratar a la sociedad, sino entenderla, aprehenderla, alberga muchas de las mejores novelas del siglo decimonónico: “Papá Goriot”, “La piel de zapa”, “Eugenia Grandet”… y valdría también agregar “Alberto Savarus” (¿por qué no?). Dice
noviembre 12, 2015

Alberto Savarus

Así como Carlomagno o Napoleón quisieron abarcar al mundo, Honoré de Balzac buscó, en cerca de un centenar de narraciones, alrededor de catorce mil cuartillas, englobar a “la sociedad”, así, toda, tan heterodoxa, tan vasta, tan universal.

Su “Comedia humana” –en franca referencia a la obra suprema de Dante, asimismo tan compleja y copiosa–, esa magnífica faena con la cual Balzac no sólo buscó retratar a la sociedad, sino entenderla, aprehenderla, alberga muchas de las mejores novelas del siglo decimonónico: “Papá Goriot”, “La piel de zapa”, “Eugenia Grandet”… y valdría también agregar “Alberto Savarus” (¿por qué no?).

Dice Gustavo Fierros que en las historias de Balzac no aparecen “seres tibios, los hombres y las mujeres que pueblan “La comedia humana” siempre viven en el límite de la heroicidad o la maldad. No importa lo que deseen los personajes, sino la vehemencia que pondrán en conseguirlo, ya sea el amor, la venganza o el dinero”; y este hermoso relato es también un excelente ejemplo de ello: la señorita Rosalía de Watteville falsea, traiciona y corrompe con tal de obtener el objeto de su obsesión –que no de su amor–, el propio Alberto, y desatará una serie de catástrofes que, más que moralizar, nos enseña de lo que es capaz el ser humano.

Una vez concluido el relato, nos damos cuenta que Balzac no busca hacernos preferir el bien sobre el mal. Nos entrega, sin más, personajes fiel y magistralmente retratados.

Un verdadero clásico.

 

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos