No hay gremio en el Estado de México más articulado, politizado y activo que el SMSEM

Su espíritu de cuerpo es admirable
julio 25, 2024

No hay gremio en el Estado de México más articulado, politizado y activo que el magisterio. Su espíritu de cuerpo es admirable. La gobernadora, maestra de origen, ha consolidado allí una base social y política fortísima. La ovación que recibió ayer durante la ceremonia de firma del convenio de sueldos y prestaciones SMSEM 2024 la cimbró y conmovió casi hasta las lágrimas.

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Trinidad Franco, la discreta oficial mayor del gobierno, se ha revelado como una de las figuras relevantes de la administración delfinista. Además de entrañable amiga, Trinidad es para la gobernadora una de sus colaboradoras de mayor confianza. No solo puso en sus manos el multimillonario sistema de compras, también le ha encomendado delicadas tareas políticas, particularmente la articulación magisterial.

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Quienes apostaban por la caída vergonzante del secretario general del SMSEM, Marco Aurelio Carbajal, fallaron estrepitosamente. Terminará su periodo quizá con más fuerza que con la que empezó. Ha quedado más que claro que tiene la aprobación no solo de los maestros sindicalizados, también de la maestra gobernadora. Marco Aurelio deberá ser prudente con ese poder y colocarlo en favor de una transición tersa y democrática. Podrá decir entonces, misión cumplida, y retirarse a disfrutar en paz y con gozo de su vena melómana.

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El secretario de Educación, Miguel Ángel Hernández Espejel, tendrá todo el cariño de la gobernadora, pero no alcanza a dar la nota. Quizá la explicación al desempeño opacado y apocado sea el equipo de colaboradores del que se rodeó. Muchos de ellos están allí porque los quiere, porque son sus cuates, no por sus talentos ni capacidades. Peor aún, hay algunos muy deshonestos.

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El enriquecimiento entre los miembros prominentes de la élite del panismo mexiquense es delirante. El dinero que han acumulado algunas de sus figuras es de proporciones inocultables. Peor aún, su origen parece inexplicable a la luz de sus ingresos lícitos por actividades públicas o privadas. Llegaron a la política como clasemedieros y hoy son millonarios con ranchos, penthouses en las ciudades más caras del extranjero, edificios, colecciones y cuentas en paraísos fiscales. Salieron peores que los peores priistas.   

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