Martha Zarco, investigadora del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), nos habla de cómo el turismo y otras actividades, además del aumento de la temperatura, dañan las especies de plantas y animales que habitan en las playas, incluyendo los arrecifes de coral.
A pesar de que el turismo ha generado un impacto negativo en los ecosistemas, que también han afectado a los habitantes locales, entre ellos, los pescadores, existen otras actividades que amenazan la vida acuática.
Por ejemplo, el sargazo llega a las playas por el exceso de nutrientes en el mar y no es un beneficio para el ecosistema marino, por el contrario, indica que hay un exceso de fósforo y nitrógeno, componentes que se usan en la agricultura.


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