En el Estado de México (Edomex) se perfila un nuevo aumento en la tarifa del transporte público, lo que podría llevar el pasaje mínimo hasta los 15 pesos para los primeros cinco kilómetros.
De acuerdo con las declaraciones del subsecretario de Movilidad, Ricardo Delgado Reynoso, el ajuste se justifica en el incremento de costos como combustible, neumáticos, refacciones y mantenimiento, así como en la necesidad de renovar unidades.
A pesar de estas razones, usuarios señalan que el servicio sigue presentando problemas: vehículos en malas condiciones, inseguridad y trato deficiente por parte de los operadores.
2020: de 10 a 12 pesos
El último aumento se aplicó el 1 de enero de 2020, cuando la tarifa mínima pasó de 10 a 12 pesos. El gobierno estatal aseguró que la medida permitiría la modernización de las unidades e instalación de cámaras, botones de pánico, GPS y un sistema de prepago.
En ese momento, los transportistas se comprometieron a certificar a miles de operadores y renovar el parque vehicular. Cuatro años después, las condiciones del transporte y el servicio que ofrecen los choferes continúan en mal estado, como constató AD Noticias en un recorrido en la ruta de San Pablo.


Dicho aumento provocó que cerca de mil personas —principalmente adultos mayores— marcharan en Toluca desde las oficinas de la extinta Luz y Fuerza del Centro hasta el Palacio de Gobierno. Algunos de los representantes fueron recibidos en el Congreso mexiquense y frente al palacio de gobierno estatal se registró un conato de bronca con estudiantes que intentaron vandalizar las letras volumétricas de Edomex.
En un mitin en la plaza cívica, denunciaron que el transporte mexiquense es uno de los más caros, ineficientes e inseguros del país, además de señalar problemas como asaltos, acoso sexual, suciedad, antigüedad de las unidades y contaminación.




Otra manifestación derivó en actos vandálicos frente al Palacio Legislativo. Aunque este poder no tiene facultad para autorizar el alza, los manifestantes responsabilizaron a los diputados y, tras un intento fallido por dialogar con ellos, se registraron empujones, golpes y bloqueos.
Los manifestantes vandalizaron la fachada del Congreso y el monumento a Hidalgo, bloqueando las salidas por más de tres horas. Su demanda principal era que se revocara el incremento, autorizado por la Secretaría de Movilidad.
2017: de 8 a 10 pesos
El 10 de septiembre de 2017, la tarifa mínima pasó de 8 a 10 pesos. El aumento fue justificado por el encarecimiento de la gasolina —que llegó a subir hasta 70 %—, la inflación y la volatilidad del tipo de cambio.

En ese momento, los transportistas también prometieron renovar unidades, capacitar operadores, instalar botones de emergencia y mejorar el servicio. La mayoría de estos compromisos no se cumplió.
Opinión de la ciudadanía
En un sondeo realizado por AD Noticias en el centro de Toluca, la percepción general entre los pasajeros fue de inconformidad y escepticismo. Pocos creen que el dinero extra se traduzca en unidades modernas, choferes capacitados o un servicio más seguro.
“No todos tenemos lo suficiente para el pasaje, apenas tenemos para pasarla y que nos aumenten como que no se vale”, dijo una usuaria que evalúa cambiarse a la bicicleta para economizar.
Otros reprochan prácticas peligrosas como las “carreritas” entre conductores para ganar pasaje. “Hacen un mal servicio… deberían mejorar la calidad y manejar bien. El aumento nos pega más a quienes tomamos varios transportes”, reclamó un usuario que calificó el servicio con 5 de 10.
Un patrón que se repite
En los últimos ocho años, el transporte público del Estado de México ha registrado tres incrementos importantes: 2017, 2020 y el que se prevé para este año. En todos los casos, las autoridades han argumentado que el alza es necesaria para mejorar el servicio, pero las mejoras prometidas siguen sin llegar a los pasajeros.



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