El joven universitario Luis Eduardo Guadarrama Herrera, de 18 años, hizo suya una campaña para reducir la contaminación en las calles de Toluca y comenzó su labor social de forma inesperada con la recolección de colillas de cigarro.
Todo empezó como parte de un proyecto escolar para concientizar a los alumnos de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) sobre la contaminación en la ciudad.
Al descubrir la alarmante cantidad de colillas de cigarro en las calles, decidió no quedarse de brazos cruzados.
“En mis recorridos de mi casa a la escuela o de la escuela a natación, la verdad es una cantidad impresionante la que puedo recoger”, compartió en entrevista con AD Noticias, “traigo botellas de PET normales y desde el primer día hasta hoy he llenado unas 4 botellas de 3 litros”.
Inspirado por un proyecto escolar, ahora limpia las calles
Desde hace algunos meses, Luis recorre incansablemente la zona centro de Toluca para recolectar colillas. Con cubrebocas y guantes, herramientas que usa tras sus primeras experiencias con el fuerte olor del cigarro, llena botellas de PET con las colillas que va recogiendo en sitios donde la gente las tira constantemente, sobre todo afuera del estadio Nemesio Diez, hospitales, parques y escuelas, pero reconoce que esta problemática está presente en toda la ciudad, y desde que inició esta labor ha contabilizado hasta tres mil colillas.

Apoyo familiar y el despertar de una conciencia colectiva
Al inicio, la familia de Luis mostraba cierta renuencia a esta actividad, pero su dedicación y compromiso lograron inspirarlos. Ahora, sus padres, hermano y amigos lo apoyan y algunos de sus parientes lo acompañan en algunas de sus jornadas de limpieza en avenidas como Hidalgo, Morelos, Bravo o Independencia, así como en áreas concurridas como Los Portales o la Alameda Central.
“La primera meta es que podamos limpiar un poco la zona y la segunda meta es que la empresa Ecofilter se las lleve a su planta de tratamiento en Guadalajara y allá trate las colillas y puedan convertirlas en hojas de papel”, señala Luis.
Su esfuerzo no pasa desapercibido en las calles
En entrevista, narró que varios transeúntes, e incluso fumadores, se han acercado a él para expresar admiración por su iniciativa, y algunos han manifestado vergüenza al reconocer que ellos mismos deberían encargarse de su basura.
Un destino responsable para las colillas
Aunque en el Valle de Toluca hay cuatro centros de acopio de colillas de cigarrillos, Luis Eduardo informó que estos lugares no ofrecen remuneración económica alguna y, por lo tanto, está labor es meramente voluntaria, por ello, reconoció que a nadie le importa recogerlas, como si ocurre con latas de bebidas, cartón o PET.
No obstante, para el joven que cursa la carrera de Relaciones Económicas, su recompensa está en la satisfacción personal y en el impacto ambiental que genera: las colillas recolectadas se reciclan y se convierten en hojas de papel.
“Para mí la mejor recompensa es hacer algo por mi comunidad, eso me hace sentir bien, poner mi granito de arena”, comentó.
Próxima jornada de recolección de colillas de cigarro en Toluca
Luis está convencido de que el cambio empieza con pequeñas acciones, y este 5 de noviembre su escuela organizará una jornada de limpieza de colillas, con la participación de estudiantes, maestros y padres de familia.
Este evento, que se llevará a cabo en los alrededores de Ciudad Universitaria, busca ser una oportunidad para reflexionar sobre el respeto hacia el entorno urbano y el impacto de la basura en fenómenos como las inundaciones.
Recolección de colillas de cigarro en Toluca: un compromiso que inspira
Luis Eduardo sabe que su esfuerzo es apenas una gota en el océano de cambios necesarios para mejorar su comunidad. Pero su ejemplo es un recordatorio de que, con determinación y compromiso, hasta la acción más sencilla puede generar conciencia en muchos.
Tabaquismo en el Edomex
El consumo de tabaco a nivel estatal es alarmante, la mitad de estudiantes mexiquenses han probado por lo menos alguna vez en su vida un cigarro. Los estudiantes lo han probado un 56.3%, cuando llegan a los 15 años, aunque la edad promedio es de 12.6 años.


El porcentaje de consumidores actuales de tabaco en menores de edad es de 27.8%, a pesar de las regulaciones gubernamentales que prohíben la venta de cigarros a los menores.
De acuerdo con información de la empresa Ecofilter, una colilla puede contaminar hasta 50 litros de agua. Al tratarlas con un proceso de reciclaje se obtiene materia prima para producir papel, cartón y recubrimientos metálicos anticorrosivos.



Síguenos